La intervención artística de Salva Mascarell en la Biblioteca Municipal se vale de las naranjas para denunciar el actual momento de la agricultura valenciana
La fachada de la Biblioteca Municipal Carmen Alemany Bay será el espacio, a partir del próximo lunes, de la singular instalación efímera con la que el artista Salva Mascarell aborda la asfixia de la agricultura tradicional valenciana mediante naranjas procedentes de huertos abandonados, envasadas al vacío, a la espera de su desplome.
DEL 20 DE ABRIL AL 4 DE MAYO
La muestra, que permanecerá tanto en el exterior del edificio como en el interior hasta el 4 de mayo bajo el título «Insostenible», pretende motivar la reflexión sobre la situación que afrontan los pequeños propietarios agrícolas en la Comunidad Valenciana ante las dinámicas del mercado y su impacto ambiental.
Según explica el artista, la obra se construye a partir de naranjas recogidas en huertos abandonados, envasadas al vacío en tres bolsas de vacío colgadas de una estructura metálica, de forma que el paso de los días la hace evolucionar a medida que el aire penetra en ese espacio que las sostiene, haciendo que los frutos pierdan su tensión hasta que se desploman al fondo de la bolsa por efecto de la gravedad, lo que enfatiza el carácter procesual y efímero de la pieza.
“METÀFORA DE EXTREMA FRAGILIDAD”
“Las naranjas funcionan como metáfora de las personas que sostienen la producción agrícola en condiciones de extrema fragilidad, debido a que subsisten con muy poco aire, y ese aire no representa una salvación, sino una prórroga mínima antes del colapso definitivo”, ha señalado el autor para apuntar que el uso del plástico opera como una metáfora crítica de fenómenos asociados a la economía globalizada: la importación masiva, el exceso de embalaje y otras prácticas contaminantes, situando el foco en la relación entre producción, consumo y territorio.
Desde el departamento de Cultura han incidido en que la instalación está comisariada por la profesora de la Universidad Politécnica de Valencia, Chele Esteve, y coordinada por Adrià Rubio, y se enmarca en el programa del proyecto Horizonte Europa The Hut, en su fase de diseminación. Proyecto que, añaden, implica a siete universidades europeas y centros de investigación climática centrados en la adaptación a sequías, olas de calor e inundaciones derivadas del cambio climático.
Tanto el alcalde de Pego, Enrique Moll, como el concejal de Cultura, Josep Mengual, han enmarcado la iniciativa dentro de los actos organizados por el Ayuntamiento con motivo de la celebración del 50.º aniversario del Certamen de Pintura Vila de Pego, que se inició en 1976 de la mano del patrocinio de la empresa citrícola Pascual Hermanos, que entonces era uno de los motores de la economía local, lo que hizo que uno de sus propietarios, José María Pascual, fuera en su momento nombrado hijo predilecto del municipio. En ese contexto, que llevó a la empresa a financiar la cuantía del premio durante los primeros años, la conmemoración del medio siglo del certamen ha llevado a la biblioteca a promocionar otras actividades relacionadas con la naranja, como talleres de estampación con cítricos.
“El arte es una fuerza muy poderosa a la hora de hacer visibles situaciones que nos tocan a todos de cerca, como es el caso de la crisis agrícola, una situación con la que estamos sensibilizados”, ha afirmado Moll.
Este extremo ha sido compartido por Mengual para invitar a los vecinos de Pego y de la comarca a visitar la singular exposición con el fin de poner en valor la historia económica del municipio y de la Comunidad Valenciana en el último siglo.







