Un grupo de profesores de segundo de Bachillerato ha permanecido este viernes durante varias horas en la plaza de la Constitució para atender las consultas de los alumnos que tienen que hacer las pruebas de la PAU. Han estado durante gran parte de la mañana con la intención de aclarar dudas del alumnado, pero tal como han señalado la afluencia ha sido baja.
El conflicto educativo ha entrado en una fase de incertidumbre tras la ruptura de la unidad sindical. La firma de un acuerdo salarial por parte de ANPE y CSIF, que contempla un incremento de 200 euros, ha fracturado el bloque que mantenía la huelga indefinida, aunque la mayoría de la representación docente, encarnada por STEPV, CCOO y UGT, mantiene el pulso y rechaza el documento.
A pesar de esta división, el profesorado ha continuado con el calendario de movilizaciones. La Marina Alta se mantiene como un foco de actividad constante. El domingo se realizó una concentración en la plaza de la Constitució de Dénia, donde las familias dieron su apoyo a los docentes. Y el jueves, se realizó una manifestación en Pego y la caminata Caminem per l’educació pública en Ondara.
La Conselleria de Educación ha citado la semana que viene a los sindicatos para continuar debatiendo los puntos pendientes. La administración ha calificado de inviables las propuestas sindicales de reducir el alumnado a 15 por aula en Infantil y 20 en los niveles superiores, aunque se ha comprometido a presentar una alternativa sobre la mesa.
El panorama se complica tras el inicio de una serie de reproches entre las organizaciones sindicales. STEPV ha cuestionado la postura de CSIF, acusando al sindicato de manipular la información respecto a la cláusula del IPC incluida en el reciente acuerdo salarial.







