La reforma del Reglamento Europeo CE261 sobre los derechos de pasajeros aéreos culmina tras 13 años de negociaciones. Esto mantiene uno de los sistemas de protección al viajero más reconocidos a nivel internacional. Sin embargo, una modificación incluida en el nuevo marco legal, podría cambiar significativamente la forma en la que millones de pasajeros ejercen su derecho a reclamar compensaciones por retrasos y cancelaciones.
Con la revisión normativa, el plazo para presentar reclamaciones por incidencias aéreas podría reducirse de los actuales periodos de prescripción nacionales. En países como España este estudio, por ejemplo, pueden alcanzar hasta cinco años, a un máximo de nueve meses desde la fecha del vuelo afectado. Esta medida podría dejar fuera de plazo hasta 18 millones de reclamaciones que, bajo la regulación vigente, todavía podrían ser consideradas válidas.
La aprobación de la nueva normativa sobre derechos de pasajeros aéreos contó con un amplio respaldo en el Parlamento Europeo. Desde allí, el 98 % de los eurodiputados apoyó el texto final. La reforma mantiene las principales garantías para los viajeros: las compensaciones económicas de hasta 600 euros por retrasos y cancelaciones continúan vigentes. Es decir, que los pasajeros seguirán teniendo derecho a indemnización cuando su vuelo acumule un retraso de tres horas o más. Esto ocurre, siempre y cuando se cumplan las condiciones establecidas por el reglamento.
No obstante, AirHelp advierte de que el nuevo límite temporal podría convertirse en uno de los cambios más relevantes de la reforma. Precisamente, porque ha quedado en un segundo plano frente al debate sobre las cuantías de las compensaciones y los requisitos para acceder a ellas.
“En cuanto a los derechos de pasajeros aéreos, los usuarios suelen descubrir que tienen la facultad para una compensación, mucho tiempo después de haber sufrido una interrupción en su viaje. Muchas personas desconocen todavía los mecanismos de protección existentes o no presentan una reclamación inmediatamente. Con el nuevo escenario, será más importante que nunca conocer y ejercer los derechos de pasajeros aéreos antes de que finalice el plazo establecido”, explica Tomasz Pawliszyn, CEO de AirHelp.
Hasta ahora, numerosos viajeros europeos podían iniciar una reclamación meses o incluso años después de haber sufrido un retraso, una cancelación o una denegación de embarque. Esta posibilidad permitía que quienes desconocían sus derechos pudieran informarse. Además, se podía solicitar una compensación. La nueva regulación reducirá considerablemente ese margen de actuación.

«El derecho a recibir una compensación permanece intacto. El desafío será garantizar que los pasajeros sepan que ese derecho existe», comentó Tomasz Pawliszyn, CEO de AirHelp.
La entrada en vigor del nuevo plazo de los derechos de pasajeros aéreos, está previsto para la segunda mitad de 2027, cuando la revisión del Reglamento CE261 sea plenamente aplicable. No obstante, uno de los principales puntos de preocupación es la falta de claridad sobre cómo se gestionarán las reclamaciones relacionadas con vuelos realizados antes de la aplicación definitiva de la reforma.
Esta ausencia de una regulación transitoria específica podría generar conflictos de interpretación entre compañías aéreas y pasajeros. Mientras que, algunos viajeros podrían considerar que conservan sus derechos, según los plazos actuales. Por otro lado, las aerolíneas podrían aplicar el nuevo límite temporal de nueve meses, creando una situación de incertidumbre jurídica.
Los derechos de pasajeros aéreos y sus principales cambios
- Nuevo plazo de reclamación: una vez aplicada la reforma de los derechos de pasajeros aéreos, las solicitudes de compensación deberán presentarse, por norma general, dentro de los nueve meses posteriores a la fecha del vuelo afectado.
- Incertidumbre para reclamaciones pendientes: todavía no está completamente definido cómo se tratarán los casos correspondientes a vuelos anteriores a la entrada en vigor de la normativa.
- Mayor importancia de la información al pasajero: conocer los mecanismos de reclamación será fundamental para evitar la pérdida de compensaciones legítimas.
Aunque, durante las negociaciones de los derechos de pasajeros aéreos, las aerolíneas plantearon aumentar los umbrales de retraso necesarios. Esto, con la finalidad de obtener una compensación y reducir los importes establecidos, entre 250 y 600 euros según la distancia del trayecto, el texto aprobado mantiene la estructura principal del reglamento.
“El derecho a recibir una compensación permanece intacto. El desafío será garantizar que los pasajeros sepan que ese derecho existe y que disponen de un tiempo limitado para ejercerlo. La protección de los derechos de pasajeros aéreos solo resulta efectiva cuando los viajeros cuentan con información suficiente y pueden reclamar dentro de los plazos establecidos”, concluye Pawliszyn.
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