El Departamento de Sanidad y Bienestar Animal ha elaborado y aprobado tres nuevos protocolos de actuación destinados a mejorar la protección y el bienestar de los animales. El edil de área, Anna Lanuza, explica que, “estos documentos tienen como finalidad establecer criterios claros y homogéneos, mejorar la coordinación entre los diferentes servicios y entidades implicados y facilitar a la ciudadanía información práctica sobre como actuar ante diferentes situaciones”. Los protocolos han sido remitidos a los departamentos municipales implicados en materia de Bienestar Animal, así como en los centros veterinarios locales, al Servicio Municipal de Recogida de Animales, en el Centro de Protección Animal (CPA) y a las asociaciones locales de protección y defiende animal.
Lanuza dice que “hay tres protocolos que unifican y facilitan las actuaciones en materia de Bienestar Animal”. El primero es el Protocolo de actuación ante el hallazgo de animales en la vía pública, que establece las pautas que tiene que seguir la ciudadanía cuando encuentra un animal en situación de vulnerabilidad o urgencia diferenciando las actuaciones según el tipo de animal. Contempla casos relativos a animales de compañía, gatos comunitarios, animales de producción y otros animales en cautividad, fauna silvestre y animales marinos encallados así como animales heridos, accidentados o muertos. Su objetivo es que cualquier persona pueda conocer de manera sencilla a quien tiene que avisar y como tiene que actuar, evitando intervenciones inadecuadas y facilitando que los servicios competentes puedan responder con rapidez.
El segundo es el Protocolo de recuperación de animales recogidos de la vía pública, que establece los procedimientos que tienen que seguir las personas responsables para recuperar un animal recogido por los servicios municipales. Así mismo, recoge las particularidades aplicables cuando el animal está enfermo, herido, accidentado o ha muerto. La pretensión es facilitar la recuperación de los animales por parte de sus responsables y, al mismo tiempo, garantizar su correcta identificación y trazabilidad, así como el cumplimiento de las obligaciones sanitarias, de bienestar animal y de seguridad ciudadana.
Y el Protocolo de solicitud de Licencia y Censo de Animales Potencialmente Peligrosos reúne y ordena la información necesaria para facilitar a las personas responsables el cumplimiento de los trámites administrativos relacionados con este tipo de animales. En él se recoge el procedimiento para la obtención de la licencia administrativa municipal y la inscripción en el Registro Municipal de Animales Potencialmente Peligrosos, además de los requisitos aplicables a cambios de titularidad o residencia, etc.
Lanuza añade que “los protocolos no tienen que ser únicamente herramientas internas de coordinación administrativa, sino documentos accesibles que ayudan la ciudadanía a actuar correctamente, fomentan la tenencia responsable y facilitan la colaboración de todos en la protección de los animales a Altea.






