Empieza la temporada y se abre la caja de las críticas que, año tras año, recibe el Ayuntamiento. La presencia de posidonia en las playas o los lavapiés que no funcionan son dos temas recurrentes. Sobre estos últimos han querido hacer algunas aclaraciones el alcalde, Vicent Grimalt, y el concejal de Playas, Pepe Doménech, quienes han recordado que el servicio no es responsabilidad del ayuntamiento, sino de la Dirección General de Turismo. Dénia, ha precisado el alcalde, lleva muchos años sufriendo su mal funcionamiento. Empezado ya el mes de junio, de los 99 lavapiés repartidos a lo largo de las playas del término municipal solo están activos unos 40; es decir menos del 50%. Y si funcionan es porque el ayuntamiento se ha hecho cargo de ellos.
Vicent Grimalt ha denunciado un incumplimiento reiterado por parte de Conselleria desde hace años y ha recalcado que es el ayuntamiento quien mantiene los lavapiés y se preocupa de ponerlos en funcionamiento. Ha indicado asimismo que el ayuntamiento estaría dispuesto a asumir esas competencias siempre que se le hiciese también el traspaso de la partida presupuestaria correspondiente. “No es normal que hasta finales de julio, como ocurrió el año pasado, los lavapiés de Conselleria no funcionen”, ha señalado, “porque una ciudad como Dénia, donde el principal fuente de ingresos es el turismo, no puede tener las playas así”.
El mal estado de las estaciones de bombeo impide la llegada del agua a los lavapiés en la mayor parte de las playas. Por ello, y ante las reiteradas quejas que se repiten todos los veranos, el ayuntamiento optó por conectarlos a la red general. Solo son gestionados por la Conselleria y funcionan con las estaciones de bombeo y agua del mar, como deberían hacerlo todos, unos pocos.
Grimalt es de la opinión de que engancharlos al agua potable no es la solución. “O que se quiten todos o que se arreglen y funcionen como se requiere”, puntualiza
Respecto a este asunto, el concejal de Playas, Pepe Doménech, ha explicado por ejemplo que la estación de bombeo de l’Almadrava no ha funcionado nunca desde que se construyó.
Pese a ser competencia de la administración autonómica, para dar una solución provisional al problema el ayuntamiento ha incorporado 12.000 euros de material de fontanería al contrato de playas, a fin de poder arreglar algunas tuberías y poner en marcha algunos lavapiés conectándolos a la red agua potable. “Eso no es lo ideal”, ha remarcado Doménech. Los que no se han podido conectar no funcionan. Son los que dependen de las estaciones de bombeo de Les Marines, Les Bovetes y Les Deveses.
Desde el ayuntamiento se sigue instando a la Generalitat para que actúe y de solución al problema, una cuestión en la que también se ha implicado la Asociación de Empresarios de Hostelería y Turismo de la Marina Alta (AEHTMA), según ha apuntado el concejal.






