¿Vivían todos los propietarios en una misma calle? No, pero sí que estaban cerca unos de otros y por supuesto había calles de la villa más pobladas de propietarios que otras. Las calles con mayor presencia de propietarios son la calle Mayor, con 11; carrer del Forn, con 7, carrer Roques y Enfinestrat, con 5 propietarios cada una; San Buenaventura y San Marcos, con 4 propietarios cada una y carrer Engrañó, con 3. Si nos damos cuenta son todas las calles del centro de la villa y esa presencia de propietarios en dichas calles les otorga a las mismas prestigio y también solera por cuanto estás eran las casas de los principales de la villa, porque ser propietario y persona principal podía ser todo uno.
En la calle Mayor están Juan Bta. Albi, Cristóbal Bolufer Español, Rafael Bover Sapena, Gaspar Buigues Cruañes, Jaime Buigues Ferrer, Francisco Catalá Bañuls, Juan Bta. Cholbi Catalá, Félix Dotres Simó, Esteban Soler Español, Hermenegildo Bolufer Soler y José Bolufer Soler.
En el carrer En Forn viven Rafael Bisquert, Bautista Castells Sapena, Guillermo Chorro Bover, Simón Palacio Bisquert, Miguel Cardona Codina, Pedro Sapena Bisquert y Francisco Torres Catalá.
En el carrer Roques los propietarios que allí tenían sus viviendas eran Jaime Buigues Bover, Agustín Catalá Arnauda, Carlos Catalá Bas, Joaquín Cholbi Climent y José Sapena Bolufer.
El carrer Enfinestrat, pese a ser una calle retirada y alejada del centro y anexa a la muralla alberga a cinco propietarios como Guillermo Bolufer Catalá, Juan Bautista Buigues Espasa, José Catalá Bas, Gregorio Catalá Moragues y José Soler Cardona.
La calle de San Marcos tiene las casas de Martín Gasén Catalá, Vicente Mayor Bertomeu, Francisco Grovino Catalá y Bautista Sapena Trilles.
La calle San Buenaventura albergaba las casas de Marcelo Albi Ramos, Rafael Bover Buigues, José Cruañes Catalá y Gabriel Sapena Albi.
Había muchos más propietarios en la villa. Es interesante comprobar el número de propietarios en relación a la población de aquel momento. Puesto que son varones los que hemos encontrado el número de hombres que presentaba el censo de 1877 era de 3.107 si bien hasta 29 años hay 1849 por lo que quedan 1.258 y sobre este número ubicamos a los 76 propietarios que hemos encontrado, resulta un 6% de la población de varones mayores de 29 años. Posiblemente en este cómputo hubiera más gente ya que no todos los propietarios habrían tenido la oportunidad de ir a dar parte de un evento como el que comunicaban (nacimiento, defunción o casamiento) y a veces aparece con esta función el dependiente del comercio o el vecino; pero sí que creo constituye una población importante por el número de personas que se autocalifican de propietarios que en estos diez años acudieron a las oficinas del Juzgado Municipal de Jávea.
También existe la posibilidad de que la persona que acudiera al Juzgado a la pregunta de ¿cuál es su profesión? no tuviera claro que responder y ante esa persona conocida, fuera le mismo secretario quien escribiera propietario sin dar tiempo al interpelado a reaccionar. Porque es muy sintomático la utilización del ‘don’ o ‘doña’ cuando los inscritos son personas de raigambre, diríamos nosotros, y ese apelativo se anula para el resto de los mortales. Del matiz de los hacendados hablaremos en el próximo artículo.