El gobierno de Xàbia ha desmentido una información publicada que cuestionó el funcionamiento del servicio Menjar a Casa durante el episodio de la DANA, en la que se afirmaba que numerosos usuarios tuvieron que salir a recoger sus comidas en plena alerta roja. El ejecutivo que encabeza Rosa Cardona niega este extremo y asegura que ningún usuario tuvo que desplazarse personalmente, excepto tres familiares que acudieron al Centro Social para recoger los menús.
Los hechos ocurrieron la mañana del lunes 19, cuando el repartidor del servicio, que accedía al municipio desde Teulada por la zona del Arenal, comunicó que había podido entregar una comida, pero que la Policía Local le había advertido de que no podía continuar circulando debido a la situación de emergencia. Ante las restricciones de movilidad y los cortes de calles, se acordó que dejara los menús en el Centro Social, donde podían conservarse adecuadamente en una nevera.
A partir de ahí, el Ayuntamiento organizó la distribución teniendo en cuenta las circunstancias de cada usuario. Tres familiares fueron avisados para recoger las comidas en el Centro Social, mientras que las otras diez entregas quedaron a cargo de profesionales del programa Radars y del servicio de ayuda a domicilio, que las llevaron hasta los domicilios.
El consistorio también niega que se solicitara la colaboración de la Policía Local para realizar el reparto. Explica que era consciente de la saturación de los servicios de emergencia, que estaban interviniendo en distintos puntos afectados por la DANA, y que la actuación policial se limitó a advertir al repartidor de las restricciones de circulación existentes en aquel momento.
El gobierno defiende que los profesionales actuaron con responsabilidad y coordinación para garantizar que todos los usuarios recibieran sus comidas, evitando desplazamientos innecesarios. Asimismo, lamenta la difusión de una información que, a su juicio, no refleja lo sucedido y considera necesario aclarar que la recogida por parte de familiares fue una solución puntual, mientras que el resto del servicio se cubrió con recursos municipales.






