El gobierno prioriza la urgencia por resolver las carencias educativas mientras avanza en la Ciudad Deportiva
La prevista instalación de un colegio provisional en la zona del Freginal ha abierto un nuevo frente de debate en Xàbia entre el ámbito deportivo y el educativo. La controversia se ha intensificado en las horas previas al pleno municipal en el que se prevé aprobar la cesión de los terrenos a la Conselleria, con posturas enfrentadas sobre el uso de un espacio considerado estratégico para el desarrollo de infraestructuras deportivas.
Desde distintos colectivos vinculados al deporte local se ha alzado la voz de alarma ante la decisión municipal. Recuerdan que en esos terrenos estaba proyectada la construcción de un segundo pabellón y nuevos campos de fútbol, instalaciones que consideran urgentes ante la saturación actual. Según denuncian, el pabellón Miguel Buigues soporta una alta carga de actividad y varios clubes entrenan en condiciones que califican de precarias, mientras que cada año numerosos niños y niñas quedan fuera de la práctica deportiva por falta de espacio.

Los clubes sostienen que el Freginal representa la principal zona de expansión para el deporte en el municipio y alertan de que la instalación de barracones durante un periodo que podría alargarse hasta cinco años supondría, en la práctica, paralizar el crecimiento de las entidades deportivas. También cuestionan la idoneidad de la ubicación desde el punto de vista educativo, al recordar que el futuro centro definitivo se proyecta en otra zona del municipio, próxima al puerto.
Sin embargo, frente a estas críticas, el Ayuntamiento ha defendido con firmeza su propuesta, apelando a la urgencia de la situación educativa. En una nota de prensa posterior, el Consell d’Esports ha avalado el planteamiento municipal, que busca compatibilizar ambas necesidades sin renunciar al desarrollo futuro de la denominada “ciudad deportiva”.
La alcaldesa ha insistido en la necesidad de “actuar con realismo” ante el crecimiento demográfico y el incremento sostenido del alumnado en edad escolar. Según ha explicado, el municipio debe dar una respuesta inmediata para garantizar la escolarización, lo que pasa por la implantación de un sexto colegio provisional mientras se tramita el centro definitivo comprometido por la administración autonómica.
Uno de los pilares de la propuesta municipal es el modelo de uso compartido de los espacios. El proyecto contempla que las instalaciones del colegio, especialmente los patios, tengan un uso educativo en horario lectivo y puedan destinarse a la práctica deportiva fuera de ese horario. De este modo, el consistorio defiende que no solo no se pierde superficie deportiva, sino que se optimizan los recursos disponibles a corto plazo.
Además, el Ayuntamiento subraya que la elección del emplazamiento no ha sido arbitraria. Según detalla, se estudiaron diversas parcelas municipales calificadas como suelo dotacional, pero ninguna cumplía los requisitos técnicos necesarios debido a problemas como inundabilidad, falta de superficie o carencias en los espacios destinados a patios escolares. La parcela del Freginal, finalmente seleccionada por la Conselleria, sería la única viable.
El equipo de gobierno también ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad respecto al carácter temporal de la actuación. El acuerdo fija un plazo máximo de cinco años para la permanencia del colegio provisional, tras el cual el suelo recuperaría su destino deportivo.
En paralelo, el consistorio ha reivindicado los avances logrados en materia de suelo deportivo, destacando la reciente incorporación al patrimonio municipal de cerca del 80% de los terrenos previstos para equipamientos en la zona, hasta ahora en manos privadas.
Así, el debate en Xàbia se sitúa entre la urgencia de garantizar plazas escolares y la necesidad de ampliar unas instalaciones deportivas que ya trabajan al límite, con un Ayuntamiento que defiende que ambas vías pueden —y deben— avanzar de forma simultánea.







