Pedreguer volvió a rendir homenaje este domingo a una de las tradiciones vinculadas al pasado agrícola de la Marina Alta con la celebración de la Festa de l’Escaldà, en el Riurau de Borissa, que reunió a numerosos vecinos y visitantes en una jornada marcada por el ambiente festivo y la recuperación de antiguos oficios.
Los talleres de canyissos, llata y canya badada registraron una notable participación y permitieron conocer de cerca diferentes trabajos tradicionales relacionados con la elaboración de la pasa. La música tampoco dejó de sonar durante la mañana, con el acordeón de Paco Molines y la voz de Carlos ‘El Quintana’, que animaron la jornada.
La nota de sorpresa y humor la aportó un supuesto grupo de “giris” estadounidenses que se coló en la fiesta atraído por la curiosidad y la tradición y que, después de conocerla, quedó admirado por esta muestra del patrimonio etnológico local.
Organizada por Els Pòrxens, Associació per a la Recuperació del Patrimoni Cultural de Pedreguer, con la colaboración del Ayuntamiento, la Festa de l’Escaldà volvió a demostrar que el interés por recuperar y mantener vivas las tradiciones sigue creciendo.


























