- El Dr. Scalerandi advierte de que observar el eclipse sin protección homologada puede provocar lesiones irreversibles en la retina
- Visión borrosa, manchas oscuras o distorsión de las imágenes son algunos de los síntomas que requieren una valoración oftalmológica urgente
Con motivo del eclipse solar del próximo miércoles, los especialistas recuerdan que una observación inadecuada puede provocar lesiones oculares graves e irreversibles. El Dr. Gabriel Scalerandi, oftalmólogo del Hospital HLA San Carlos de Dénia advierte de las consecuencias de mirar directamente al sol sin la protección adecuada, “aunque gran parte del disco solar quede cubierto, la radiación que sigue llegando al ojo es suficiente para producir daños en la retina”, explica.
El riesgo es mayor de lo que muchas personas imaginan. Durante el eclipse el ambiente se oscurece y la pupila se dilata, permitiendo la entrada de una mayor cantidad de luz. “La retina carece de receptores de dolor, por lo que una lesión puede producirse sin que la persona note ninguna molestia en ese momento. La consecuencia más grave es una quemadura en la mácula, la zona responsable de la visión central y de los detalles, que puede dejar secuelas permanentes” comenta el oftalmólogo.
Unas gafas de sol convencionales no son suficientes para proteger los ojos. El especialista insiste en que solo deben utilizarse gafas homologadas para la observación de eclipses. Antes de utilizarlas conviene comprobar que no presentan arañazos, perforaciones o desperfectos y adquirirlas siempre en distribuidores de confianza.
Desde el centro se recomienda evitar remedios caseros como las radiografías, cristales ahumados o negativos fotográficos, ya que no ofrecen una protección eficaz frente a la radiación solar y su utilización puede generar una falsa sensación de seguridad.
“Además, se debe extremar la precaución al utilizar prismáticos, telescopios o cámaras fotográficas. Estos dispositivos concentran la luz solar y pueden multiplicar el daño si no se incorporan filtros específicos colocados en el objetivo”, recuerda el Dr. Scalerandi. En cambio, realizar fotografías con un teléfono móvil o visualizar el eclipse a través de la pantalla del dispositivo no supone un riesgo para la retina, ya que no existe observación directa con el sol.
La recomendación más segura es mantener las gafas homologadas durante toda la observación del eclipse, aún cuando el sol está totalmente cubierto por la luna, así evitaríamos daños en el momento en el que el sol vuelva a aparecer.
“Si tras contemplar el eclipse aparecen síntomas como visión borrosa, una mancha oscura en el centro del campo visual, distorsión de las imágenes, alteración de los colores o una mayor sensibilidad a la luz, es fundamental acudir al oftalmólogo”, concluye el especialista.