El vecindario del barrio Sanchis Guarner–avenida de la Marina Alta ha valorado las mejoras realizadas por el Ayuntamiento desde la primera ronda de contactos con la concejala responsable y ha trasladado nuevas demandas en la segunda reunión celebrada esta semana.
Aunque la afluencia fue menor que en la primera reunión —que reunió a cerca de 40 personas—, la concejala Raquel Mengual ha destacado que “la comunicación con el vecindario es constante: los vecinos y las vecinas que no pudieron asistir me han contactado después, y a partir de ahora podrán inscribirse en el canal de difusión por WhatsApp para que la información llegue de manera directa e inmediata”.
En cuanto a los vehículos estacionados durante largo tiempo, ha recordado que la Policía Local tiene activado el protocolo de control, el cual conlleva el aviso al propietario, la colocación de una etiqueta de advertencia y la retirada con grúa al cabo de un mes si el vehículo no se ha movido.
Para Mengual, “es muy importante que el vecindario comunique estas situaciones, porque son ellos quienes detectan los casos reales”.
En cuanto a la limpieza y los contenedores, ha incidido en el incremento de la frecuencia de limpieza en puntos especialmente sensibles como el final de la calle Dénia y los alrededores del Centro Social, así como en la instalación de nuevas baterías de contenedores fijos y con tapa al final de la calle Lepanto para evitar desplazamientos por el viento y malos olores. No obstante, ha pedido al vecindario que le trasladen si esta solución está funcionando para valorar nuevas mejoras.
Por otra parte, ha dado cuenta del estudio sobre la carencia de iluminación en varias calles de la zona, indicando que mientras se instalan nuevas farolas —actualmente en proceso técnico— como solución provisional se ha optado por mantener las guirnaldas luminosas en la entrada del casco urbano, con el fin de que proporcionen calidez y seguridad hasta que las horas de luz diurna sean suficientes.
Asimismo, el encuentro ha abordado la temática de aceras, fachadas y mantenimiento urbano, lo que ha conllevado la revisión de inmuebles deteriorados y requerimientos a propiedades con riesgo para la seguridad, la reparación y eliminación de baldosas sueltas, así como intervenciones reiteradas en tapas de alcantarillado ruidosas, que a menudo se desajustan tras fumigaciones de empresas externas. Todo ello, además de la reordenación de vados y plazas reservadas, donde en las últimas semanas se ha procedido a corregir aquellos que están en desuso o mal aplicados de cara a la eliminación de los que ya no son necesarios.
NUEVAS DEMANDAS
Los asistentes a esta segunda reunión de barrio han aprovechado para trasladar nuevas peticiones como mejoras puntuales de iluminación en tramos concretos, limpieza de patios privados abandonados que generan suciedad y presencia de ratas, la revisión de alcantarillados que se atascan en episodios de lluvia, la continuación del refuerzo del control de aparcamientos incorrectos en zonas amarillas y esquinas, y soluciones para la O-30, donde las hojas y el viento provocan acumulación de residuos.
La concejala también informó sobre la situación de los puntos de carga eléctrica existentes, gestionados por dos empresas privadas, una de las cuales, según juicio de los vecinos, “no está funcionando como corresponde”. Según ha confirmado, el Ayuntamiento ya ha tramitado un requerimiento formal y, si no se corrige el servicio, se valorará la retirada y reubicación con una empresa más seria que lo garantice. Además, ha resaltado que hasta que esto se resuelva, “se puede aparcar en esas plazas, porque no hay señalización que lo impida”.
La próxima reunión de seguimiento se convocará en el mes de mayo, después de Semana Santa, y se anunciará a través del canal de difusión del barrio, aunque la concejala ha insistido en que “no hace falta esperar a ella, sino que cualquier cosa que vean, me la comuniquen, ya que entre todos hacemos pueblo”.







