Cerca de un centenar de pacientes han pasado por la nueva Unidad de Dolor Agudo del Hospital de Dénia durante sus primeros seis meses de funcionamiento. El servicio atiende a personas ingresadas, sobre todo después de intervenciones quirúrgicas complejas, y utiliza técnicas como el bloqueo nervioso continuo para controlar el dolor durante la recuperación
La unidad empezó a funcionar hace seis meses y centra su actividad en pacientes hospitalizados que necesitan un seguimiento específico del dolor. A diferencia de la atención convencional, el equipo puede ajustar el tratamiento conforme evoluciona el estado del paciente y mantenerlo durante todo el proceso de recuperación.
Una de las principales herramientas que utiliza el servicio son los catéteres de bloqueo nervioso continuo. Estos dispositivos permiten administrar anestésicos locales directamente sobre los nervios que transmiten el dolor y mantener su efecto durante el tiempo necesario.
Fracturas, problemas vasculares y cirugías complejas
La mayor parte de los pacientes procede de los servicios de Traumatología y Cirugía Vascular. Entre ellos hay personas con fracturas complejas que esperan una intervención, pacientes con isquemias agudas en las extremidades y casos que requieren una amputación.
Además, la unidad interviene en determinados procedimientos de cirugía abdominal mediante analgesia epidural durante el postoperatorio.
El nuevo servicio complementa la Unidad del Dolor que ya funciona en el hospital, aunque ambas atienden perfiles diferentes. Mientras la unidad tradicional se ocupa principalmente de pacientes con dolor crónico en consultas externas, la nueva concentra su actividad en personas ingresadas con dolor agudo.
De esta manera, los especialistas pueden realizar un seguimiento más cercano y adaptar la medicación a las necesidades de cada paciente. En determinados casos, este abordaje también permite reducir el uso de analgésicos sistémicos y, con ello, algunos de sus posibles efectos secundarios.
Además, la coordinación entre Anestesiología y los equipos médicos implicados permite mantener el control del dolor durante las distintas fases de la hospitalización, un factor que puede favorecer la movilidad y la recuperación después de una intervención.





