La representación se consolida como un reclamo turístico-cultural al congregar a cientos de visitantes en el casco antiguo
La representación de La Pasión de Ondara ha dado inicio a la Semana Santa en la Marina Alta como una muestra de la devoción, el realismo y la tradición que se combinan antes de la Pascua.

Unas ochenta personas entre actores y figurantes han vuelto a hacer del uso del valenciano el valor diferencial de la representación del suplicio y la muerte de Jesús a lo largo de las siete escenas que le otorgan una especial singularidad a la versión ondarense de La Pasión, de la mano de la parroquia de Santa Ana, la Junta Central de Cofradías y el colectivo de Júniors M.D., con la colaboración de la Concejalía de Fiestas y Tradiciones.

Con un vestuario de época que ha revestido de la solemnidad que requiere la escenificación, la comitiva se ha ido trasladando progresivamente por los distintos escenarios ubicados en el Moll del Prado, en el interior del anfiteatro taurino, en la placeta de les Escoles y en la plaza Mayor, para dotar de esa autenticidad del idioma autóctono a un relato configurado en torno a estaciones como la oración en el huerto de los olivos, la comparecencia ante el Sanedrín, el juicio ante Pilatos y la conducción ante Herodes, para regresar a la inversa y evocar la condena a muerte de Jesucristo y la crucifixión.

Todas ellas han sido minuciosamente interpretadas ante los cientos de espectadores que ha congregado el evento.

Desde la Concejalía de Fiestas y Tradiciones se ha elogiado el magnífico montaje y la escenificación, la buena planificación y las interpretaciones de los principales protagonistas, que han dado credibilidad a la representación de un evento que constituye uno de los mejores atractivos de la Semana Santa en la comarca de cara al turismo cultural en estas fechas

FOTOS CAMERAMAN








