Altea ha reforzado su programa de control de colonias felinas con la esterilización de 65 gatos comunitarios, una actuación destinada a reducir la reproducción descontrolada y mejorar el bienestar de estos animales en el entorno urbano.
La intervención forma parte del Plan de Gestión Ética de Colonias Felinas de Altea (PGECA) y ha contado con una subvención de 4.292,92 euros de la Diputación de Alicante. En total, los veterinarios han tratado a 39 hembras y 26 machos mediante el método CER (Captura, Esterilización y Retorno).
El método CER, una herramienta para controlar las colonias
El sistema CER consiste en capturar a los animales, realizar la esterilización y devolverlos posteriormente a su colonia habitual. Esta estrategia permite controlar progresivamente las poblaciones felinas y evitar nuevos nacimientos sin recurrir a métodos agresivos.
Además, la gestión de las colonias no se limita a las intervenciones veterinarias. La concejala de Sanidad y Bienestar Animal, Anna Lanuza, ha destacado que este trabajo requiere un seguimiento continuo, atención sanitaria y coordinación entre diferentes agentes para garantizar el cuidado adecuado de los animales.
En este sentido, el programa combina las actuaciones veterinarias con el seguimiento diario de las colonias y la colaboración entre el Ayuntamiento, profesionales especializados y los gestores autorizados.
Más de 21.000 euros destinados a atención veterinaria en 2026
Durante 2026, Altea ha destinado 21.865,02 euros a diferentes actuaciones relacionadas con los gatos comunitarios.
De esa cantidad, 15.552,36 euros corresponden a esterilizaciones y castraciones, mientras que otros 6.312,66 euros se han dirigido a tratamientos como desparasitaciones, consultas, pruebas diagnósticas, medicamentos e intervenciones quirúrgicas.
Veterinarios y gestores de colonias, piezas clave
Detrás de cada actuación existe un trabajo coordinado entre profesionales veterinarios y los Gestores de Colonia Autorizados, responsables de realizar las capturas, trasladar los animales a las clínicas colaboradoras y continuar con su seguimiento posterior.
Además, varias clínicas veterinarias locales participan en el programa para atender las necesidades sanitarias de los gatos comunitarios.
La gestión ética de las colonias felinas se ha convertido en una herramienta para equilibrar el bienestar animal y la convivencia vecinal, con el objetivo de mantener poblaciones controladas y ofrecer una atención adecuada a los animales.

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