Altea consolida su brigada de «ovejas bombero» y el pastoreo para proteger la Sierra de Bernia

El Ayuntamiento de Altea ha puesto en marcha, por tercer año consecutivo, su estrategia de pastoreo controlado en la Sierra de Bernia como eje central de la prevención de incendios forestales. Esta iniciativa, que ya se ha convertido en una estampa habitual del municipio, cuenta con la participación de unas 150 ovejas de la raza autóctona Guirra, procedentes del rebaño de Joan Ripoll “Vixac”. Los animales permanecerán durante los próximos meses en el paraje del Pinar de Calces, un entorno de alto valor ecológico y muy frecuentado por senderistas, donde realizarán una labor fundamental de limpieza natural del monte.

El concejal de Medio Ambiente, José Orozco, ha puesto de relieve la importancia crítica de ejecutar estas acciones de forma preventiva mucho antes de que se alcancen las temperaturas extremas del periodo estival. El objetivo principal de este despliegue es que el ganado actúe sobre las áreas cortafuegos y las zonas de baja carga de combustible, eliminando la vegetación sobrante y creando discontinuidades en el terreno que dificulten la propagación de las llamas en caso de emergencia. Con este modelo de gestión sostenible, que se inició con éxito en 2024, el consistorio busca no solo proteger el entorno, sino también generar beneficios ambientales que mantengan la biodiversidad y refuercen la identidad cultural de la zona.

Más allá de la labor de prevención, el proyecto de este año destaca por la recuperación del patrimonio etnográfico local a través de la adecuación del «sester» del Camí del Forat. Se trata de un refugio tradicional destinado históricamente al descanso del ganado que ha sido rehabilitado empleando técnicas ancestrales de piedra seca. Esta actuación permite dotar a los pastores y a sus rebaños de infraestructuras adecuadas, uniendo la seguridad forestal con la preservación de los elementos arquitectónicos que han definido el paisaje de la sierra durante siglos.

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En cuanto a la vertiente económica, la intervención ha contado con una subvención de 5.000 euros por parte de la Diputación Provincial de Alicante. Sin embargo, el edil ha señalado que, debido a los recortes sufridos en esta línea de ayudas durante el presente ejercicio, el coste total de la operativa —que asciende a unos 8.000 euros incluyendo traslados y mantenimiento— ha tenido que ser completado con fondos propios del Ayuntamiento. Orozco ha lamentado esta reducción de la inversión externa, pero ha reafirmado el compromiso de Altea con la resiliencia de su territorio frente al cambio climático, entendiendo el pastoreo no como un oficio del pasado, sino como un servicio ambiental moderno y estrictamente necesario.

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