La ola de calor que afecta a la Comunitat Valenciana está generando preocupación entre agricultores y ganaderos, debido a temperaturas que superan los 40 °C. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) alerta de que estas condiciones pueden provocar sobremaduración de los cultivos, caída de frutos, proliferación de plagas y sobrecostes de producción, afectando tanto a la agricultura como a la ganadería.
Los cultivos de frutas de hueso, hortalizas, cítricos, caquis y aguacates presentan estrés abiótico, adelantando su maduración y aumentando el riesgo de caída de frutos, fenómeno conocido como ‘esporgà’ de julio. Por su parte, las labores de siega de cereales se ven retrasadas por restricciones horarias establecidas para prevenir incendios forestales, afectando la planificación agrícola.
El calor extremo también favorece la aparición de plagas y enfermedades, como ácaros en cítricos o el hongo piricularia en arroz, aumentando los costos de fitosanitarios y riego. Los cultivos de secano, como viña, olivar o almendro, sufren especialmente por el estrés hídrico.
En ganadería, las explotaciones de vacuno, ovino, caprino, porcino y aviar afrontan mayores gastos en ventilación, sombra y suministro de agua, afectando su rendimiento y bienestar animal.
AVA-ASAJA solicita modernización de infraestructuras hidráulicas, reutilización de aguas depuradas y un Pacto de Estado del Agua que contemple la opinión de técnicos y agricultores. Además, propone fomentar la innovación mediante biotecnología y edición genética CRISPR para obtener cultivos más resistentes al estrés hídrico, plagas y enfermedades, aumentando la productividad de manera sostenible.







