A pesar de que ya estaba en funcionamiento desde hace unas semanas, la inauguración del nuevo Ayuntamiento de Benissa se ha hecho con todos los honores. Y todo porque la ocasión así lo merecía por todo el que han significado para el pueblo las antiguas Escuelas Graduadas. Ahora, pero, transformadas en un recinto moderno y funcional que han dado vida en un edificio que estaba muy deteriorado por el transcurrir del tiempo. De hecho, la primera actuación de restauración data del 2016 con el cambio de toda la cubierta porque el agua de lluvia entraba a chorros.

Reme Giner, la arquitecta encargada del proyecto, explicó el porqué de una intervención que se inició desde la cubierta hasta la solera pero respetando la estructura original y la pieza más apreciada, la escalera imperial que da acceso al piso de arriba. En la zona que se accede por la calle se han ubicado todos los servicios de atención en el público y en el primer piso las dependencias más técnicas, el despacho del alcalde y los reservados para los grupos de la oposición. “La intención era mantener el esqueleto histórico y recuperar el exterior como espacio público después de muchos años actuando como zona de estacionamiento de vehículos”, dijo Giner.
También intervino José Tent, en calidad de primer alcalde de la etapa democrática, y Naya, una niña en representación del Consejo Local de la Infancia y la Adolescencia. El alcalde, Arturo Poquet, indicó que “tenemos ahora, de nuevo, un edificio público al servicio de las personas y un espacio que se convierte en la memoria colectiva del pueblo”. Por eso, Poquet y Giner hicieron la apertura simbólica de las puertas del nuevo Ayuntamiento de la mano de los representantes de diferentes colectivos locales como las amas de casa, la Asociación de Jubilados y Pensionistas y de un niño, Iván Garrido Ramírez, del Consejo Local de la Infancia y la Adolescencia.

Una plaza dedicada a una maestra
El recinto que rodea el nuevo ayuntamiento ya tiene nombre: Plaza de Maria Crespo Font. Y todo tiene un porqué. La nueva plaza fue el patio de juegos de las Escuelas Graduadas y, como era necesario y menester, se ha escogido un referente que uniera pasado y presente. Maria Crespo Font, hija de un militar natural de Benissa, nació en 1907 a Oliva, en la Safor, localidad donde estaba destinado su padre en ese momento. Cursó los estudios de Bachiller en el colegio Teresianas de València y, posteriormente, el título de Maestra de Primera Enseñanza, que finalizó en octubre de 1925.

En 1932 ocupó una plaza de maestra en la escuela unitaria de niñas de Fontanars dels Alforins, localidad donde es recordada todavía en la actualidad porque, con solo 26 años y por su condición de funcionaria más joven, formó parte de la Comisión Gestora y acabó convirtiéndose en la primera alcaldesa republicana de la población. Y también fue la primera mujer benissera a ser alcaldesa y una de las primeras de la Comunidad Valenciana.
El 31 de enero de 1939 recibió el nombramiento como maestra en las Escuelas Graduadas de Benissa y tomó posesión de la plaza el 1 de febrero de 1939. Estuvo también un tiempo ejerciendo en Barcelona pero solicitó el traslado y consiguió una plaza en la Nucia. En esta población se jubiló en 1972 y en el 2004 su pueblo natal le rindió un merecido homenaje. María Crespo murió en Benissa el 16 de diciembre de 2006.
Dos de sus sobrinas, Maria y Fina Ivars Crespo, descubrieron el monolito que preside la plaza acompañadas por el alcalde, Arturo Poquet, y por la regidora de Cultura, Pepa Bertomeu.






