La segunda reunión de barrio del área sectorizada como “zona norte”, de cara a desarrollar el proyecto de acercamiento de los vecinos de Ondara al Ayuntamiento, ha servido a los asistentes para constatar las acciones desarrolladas desde el consistorio con el fin de tratar de satisfacer las demandas vecinales en materia de seguridad, orden público y convivencia.
El concejal encargado de canalizar el nuevo encuentro, Jordi Ruíz, ha expuesto actuaciones como la colocación de señales de prohibido en la calle Segària, la nueva señal de dirección obligatoria en la salida del aparcamiento de Mercadona, la ampliación de los estacionamientos para motos en la calle Segària, la revisión y adecuación de la chapa de hierro que cubría un bache en el paso de peatones junto al MasyMas, la señalización obligando a girar a la izquierda en la salida del aparcamiento de la farmacia o la mejora del paso de peatones en la calle Zurbarán.
Asimismo, ha informado de aquellas que se encuentran actualmente en fase de ejecución y que, en concreto, abarcan la revisión de la zona de carga y descarga de la avenida Dr. Fleming, junto a la plaza País Valencià, el estudio para colocar un espejo de visibilidad frente a la calle Zurbarán, la incorporación de iluminación exterior en el Prado, donde se prevé sustituir bombillas y cableado para poner en funcionamiento los puntos de luz existentes, y la intervención para evitar tropiezos con las raíces de los árboles, aplicando asfalto coloreado para dejar la zona completamente plana. Todo ello junto con acciones coordinadas con la Policía Local para reforzar el control sobre los excrementos de perros e impulsar una campaña de civismo.

En cuanto a las actuaciones en estudio que están en manos de los servicios municipales, se ha hecho mención a podas menos agresivas en los árboles, la nivelación de una tapa frente a Cajamar, medidas para reducir la velocidad en la entrada de la calle Doctor Barraquer, más iluminación en la calle Verge de la Soledat, la posibilidad de resaltar o elevar el paso de peatones entre el Prado y el bar homónimo, las mejoras de seguridad en la intersección de la calle Azorín con Dr. Fleming, el estudio de terrenos al final de la calle Verge de la Soledat para una posible nueva zona de aparcamiento, las previstas en los pasos de peatones de la calle Marqués de Guadalest, y la retirada parcial de la jardinera del muelle del Prado para facilitar el paso de carritos infantiles.
Respecto a la gestión de residuos por parte de SINMA, ha confirmado que se está estudiando la instalación de un cerramiento para los contenedores detrás del antiguo Consum, el aumento del volumen máximo de recogida con el camión de la empresa municipal, la delimitación del uso del contenedor de MasyMas y la posibilidad de que en el ecoparque se puedan depositar más tipos de residuos.
Todo ello, además de algunas cuestiones relacionadas con determinados locales de hostelería y ocio en la zona del Prado, el tráfico en la vía segura del Camí dels Poblets, por donde circulan vehículos no residentes, las actividades de ciertos talleres del sector para que cumplan la normativa vigente, y la reubicación de la feria con el estudio de alternativas como la avenida Adolfo Suárez o el aparcamiento de la rotonda del MasyMas.
Asimismo, los asistentes también aportaron nuevas demandas, como la necesidad de una limpieza intensiva del contenedor situado en la calle Verge de la Soledat, a la altura del Kikos’s Bar, donde hay acumulación de suciedad causada por el mal uso del punto de residuos; o el arreglo de las aceras en mal estado de la calle Segària.
«Los vecinos han salido satisfechos al comprobar que se les escucha y que muchas acciones ya se han llevado a cabo o están en proceso», ha afirmado el concejal para agradecer la participación de todas las personas asistentes y emplazar tanto a ellos como al resto del vecindario a continuar colaborando para posibilitar el trabajo conjunto por un barrio mejor.








