La filoxera arrasó los viñedos de Europa a finales del siglo XIX. Llegó a Málaga en 1870 y 40 años después a nuestros campos. En este impás surgió una relación comercial entre Málaga y las comarcas centrales valencianas. Los malagueños necesitaban pasas para suministrar sus mercados y Valencia disponía de ellas. La existencia de la relación entre los dos máximos productores de pasas es conocida para quienes estudian el tema. Sin embargo, es totalmente desconocida en Málaga. Cien años después, se retoma esa relación desde Fitur con un acercamiento entre la Asociación para la promoción turística de la Axarquia (APTA) y los promotores de La Ruta dels Riuraus, el legado de la pasa.
Del encuentro en Fitur, en el que participaron Elisa Páez, gerente de APTA, y Luis Silvestre, gerente de La Ruta dels Riuraus, surgió la idea de compartir no sólo recursos relacionados con el mundo de la pasa, sino también la forma de trabajar en cada una de las asociaciones y profundizar en el estudio de un pasado histórico común. Entre otras cosas se barajó la posibilidad de organizar una excursión para el próximo mes de septiembre con el objetivo de conocer, de primera mano, el proceso de elaboración de la pasa en la Axarquía.
En la foto, Noelia Cabello (técnica de APTA), Elisa Páez (gerente de APTA) y Luis Silvestre (gerente Ruta dels Riuraus)







