Carlos Seguí, concejal de Fiestas, conoce como nadie el sentimiento de los callosinos hacía unas celebraciones con más de siglo y medio de historia. En su entorno familiar se han empapado, y lo siguen haciendo, de las fiestas de Moros i Cristians de Callosa. Sabe en que consiste pues esa estrecha relación entre historia e identidad. Entre sus elementos diferenciadores destaca el tradicional Ball Moro i Cristià, un acto singular que forma parte del patrimonio festivo local. En la entrevista explica el significado de estos bailes, la evolución de las fiestas, el papel de las nuevas generaciones y de las mujeres en las filaes, así como la importancia de la convivencia y la participación durante los días grandes.
PREGUNTA: ¿Qué tiene de especial el Ball Moro i Cristià de Callosa?
R.: El Ball Moro i Cristià es un acto de fiestas que solamente se hace en Callosa. Uno de los motivos para mantener la distinción de Fiesta de Interés Turístico Nacional es precisamente tener actos particulares, porque al final una embajada, una entrada o un desfile se hacen en muchos pueblos y son señas propias de las fiestas de Moros y Cristianos. El ball es uno de esos elementos que nos diferencia.
P.: ¿En qué consiste este acto?
R.: Hay una versión cristiana y una versión mora. Se hacen varios bailes, especialmente los de los capitanes, después de las entradas y de la cena. Hasta ahora se hacía el desfile cristiano, después se cenaba y se realizaba el baile del capitán cristiano, y lo mismo con el moro. También estaban los bailes de los dos embajadores.
Este año se ha intentado organizar de una manera diferente porque el día de la entrada es una locura. Después del desfile y del boato, vas a cenar y tienes que llegar a los bailes con la lengua fuera. El año pasado se intentó hacer esta modificación, pero la lluvia no permitió probarla. Ahora se harán de forma alternada: después del desfile cristiano será el baile del capitán moro, de manera que el capitán cristiano pueda estar más tranquilo con su boato familiar y con la gente que ha venido.
P.: ¿Cómo son estos bailes?
R.: El cristiano tiene tres bailes y el moro tiene alguno más. Son parejas de cada filà que se colocan frente a frente y realizan diferentes pasos. Cada baile tiene su canción y hay un «manaor», que es quien va indicando a los bailarines lo que tienen que hacer.
Hay un frente a frente, un paseo por fuera, la cadena, pasos cogidos de la mano… En el moro también aparecen elementos como unas maderitas y se juega con la faixa o con la manta que llevaban antiguamente.
En los últimos años algunas capitanas han intentado recuperar el Ball dels Farolets. Se hacía con los pompones de la faixa, pero el original se realizaba con unos farolillos de papel con cirios dentro. Se apagaban las luces de todo el carrer y solamente se veían los farolillos moviéndose. Es algo muy curioso y muy bonito.
P.: ¿El baile moro y el cristiano son muy diferentes?
R.: Tienen puntos en común porque, al final, los pasos son muy parecidos. El paso que utilizas en uno es el mismo que utilizas en el otro. Las tres canciones del baile cristiano están incluidas en el moro y este tiene después alguna más. Cambia un poco la manera de bailarlo, pero si sabes bailar uno, enseguida puedes bailar el otro.
P.: ¿Desde cuándo se conocen estos bailes?
R.: La fecha exacta no te la podría decir. Por lo que he escuchado, vienen de antiguo. Se habla de cuando se acompañaba a los músicos o a otras personas hasta sus casas y entonces se hacía el baile.
P.: Procedes de una familia festera. ¿Cómo vives ahora las fiestas desde el cargo de concejal?
R.: Las vivo igual de emocionado que cualquier festero. Al final, el cargo supone la responsabilidad de colaborar en la fiesta desde el punto de vista institucional y de las infraestructuras, intentando aportar a la Associació de Moros toda la ayuda necesaria.
P.: ¿Qué representa para un callosí formar parte de esta gran familia festera?
R.: Es una representación de lo que es la tradición del pueblo. Durante esos cuatro días todo el pueblo está hermanado. Yo no llegué a conocer cuando las cábilas estaban dispersas por todo el municipio porque era muy pequeño. Ahora están concentradas en la zona del carrer Colón. A nivel de infraestructuras es más fácil de gestionar, aunque también es verdad que la fiesta no se reparte tanto por todo el pueblo.
En otros lugares las peñas pueden estar más dispersas y eso hace que la fiesta llegue a más sitios, aunque sea más difícil de controlar. Aquí tenemos todo muy concentrado.
Y luego está la parte de respeto a la Mare de Déu, que es a quien se rinde homenaje en estas fiestas. Para mí, esas son las dos cosas que más representan los Moros y Cristianos: la hermandad de los festeros y la devoción a la Mare de Déu.
P.: Hay muchísimos actos durante las fiestas. ¿Es difícil participar en todos?
R.: En Callosa, a la gran mayoría de los festeros les gusta cumplir con los actos y ser partícipes de todos ellos. Y eso que tenemos muchos, sobre todo con los bailes. Pero, ¿qué acto quitas? No puedes dejar a los mayores sin el único acto que tienen, por ejemplo. Tampoco puedes quitar el concurso, que es donde más a gusto baila la gente a la que realmente le gusta bailar, porque tienes espacio. El baile del capitán es su baile y el del banderero también.
Llegamos a un momento en el que tenemos muchísimos actos y vamos con la lengua fuera, pero no nos gusta perdernos ninguno. Nos gusta estar ahí, participar y colaborar.
P.: A nivel personal, ¿qué acto destacarías de la programación?
R.: Yo siempre vuelvo a lo mismo. He sido bailarín y me he enseñado a bailar. Mi padre ha bailado muchos años. Tuve la fortuna de poder «mandar» el baile cuando mi tío fue capitán y también ayudar a mandarlo cuando mi hermano, mi hijo y mi mujer fueron capitanes.
Ha sido un acto que siempre he sentido muy mío porque no deja de ser una representación de la filà. Son dos personas, una pareja de cada filà, y lo he sentido muy propio. Por eso siempre defenderé muchísimo los bailes.
Pero sí que es verdad que el momento de la “arrancà” es especial. El sábado de fiestas, cuando empiezan a revoltear las campanas, arranca la música de las dolçaines i tabals, suena «Callosa amb festes» y toda la plaza baila y salta. Ahí es cuando realmente se te ponen los pelos de punta y dices: sí, estamos de fiesta.
P.: ¿En qué momento situarías las fiestas en el contexto de toda su historia?
R.: Estamos en un punto interesante porque se ve mucha gente joven que quiere ser partícipe. También hay mucha gente mayor, con mucha experiencia, que pese a estar jubilada continúa queriendo estar integrada en la fiesta.
Tenemos una cantidad muy amplia de gente jubilada y la mejora de la calidad de vida hace que estas personas puedan alargar su participación en la fiesta durante más tiempo.
Y después tenemos otro punto de inflexión: cuando las comparsas o filaes de mujeres pasaron a ser propiamente filaes. Hasta hace unos años solicitaban ser filà, pero no tenían los mismos cargos de capitanía o bandera. Ahora ya están dentro de la rueda de la fiesta, con la posibilidad de tener bandera, capitanía y todos los cargos.
Siempre han sido un pilar fundamental, pero además ya hemos tenido tres mujeres presidentas de la Associació de Moros. Están dando ese paso adelante y diciendo: estamos aquí.
P.: Eso significa que la fiesta ha avanzado hacia modelos más igualitarios. Hasta que punto se ha implicado el Ayuntamiento en ello.
R.: En principio, no ha hecho falta imponer medidas porque las propias filaes se han autorregulado en ese sentido. Desde que las mujeres pasaron a ser filà se han ido desarrollando los estatutos de todas ellas y, en base a esos estatutos, son mixtas.
Lo que sí se nota es un movimiento de la gente joven. Ya no existe tanto aquello de que los hombres van a una filà y las chicas a otra. Ahora una cuadrilla entera dice: vamos a hacernos de esta filà, y van todos juntos.
La propia sociedad y la manera que tienen los jóvenes de entender las relaciones hacen que la fiesta se adapte a las circunstancias. Digamos que la sociedad se va autorregulando.
P.: Para terminar, ¿qué mensaje lanzarías a los vecinos y a quienes visiten Callosa durante las fiestas?
R.: A los vecinos de Callosa, a los de los pueblos de alrededor y a cualquier turista que esté por la zona les diría que, si tienen la oportunidad, no la dejen pasar. Que se acerquen a Callosa y disfruten de unas fiestas de Moros y Cristianos que, para mí, son de las más bonitas que conozco, aunque eso siempre es relativo. Son unas fiestas muy bonitas y con mucha historia.
Programa de fiestas de Moros i Cristians de Callosa: https://canfali.com/ca-es/programa-de-festes-de-callosa/





