El diagnóstico y tratamiento del Alzheimer afrontan una nueva etapa con la incorporación de biomarcadores sanguíneos y terapias dirigidas a mecanismos concretos de la enfermedad. En HCB Benidorm, el Servicio de Neurología ya utiliza la determinación de p-tau217 en determinados pacientes y prepara el circuito asistencial necesario para aplicar donanemab en casos seleccionados.
El Alzheimer en HCB Benidorm comienza a abordarse con herramientas que permiten mirar más allá de los síntomas. El Servicio de Neurología, integrado por los doctores Paul Vinueza y José Javier Hernández, ya utiliza en determinados pacientes la determinación de p-tau217, un biomarcador sanguíneo relacionado con cambios biológicos asociados a la enfermedad.
La prueba se realiza mediante una extracción de sangre y aporta información sobre procesos vinculados a las proteínas amiloide y tau. Sin embargo, los especialistas no la utilizan de forma aislada: los resultados se interpretan junto con la historia clínica, la exploración médica, la valoración neuropsicológica y, cuando resulta necesario, otras pruebas diagnósticas.
Según explica el neurólogo Paul Vinueza, este tipo de análisis puede facilitar una identificación más precisa de determinados casos y, en algunas situaciones, reducir la necesidad de recurrir a pruebas más complejas.
Un nuevo tratamiento para casos seleccionados
El cambio también alcanza al tratamiento. El Servicio de Neurología de HCB Hospitales trabaja en la protocolización de donanemab, un anticuerpo monoclonal dirigido contra las placas de beta-amiloide y destinado a determinados pacientes adultos con Alzheimer sintomático en fases tempranas.
Antes de plantear este tratamiento, los especialistas deben confirmar la presencia de patología amiloide y comprobar que el paciente cumple los criterios clínicos y de seguridad establecidos. Además, la selección tiene en cuenta diferentes factores clínicos y genéticos.
Por tanto, donanemab no supone una cura ni detiene por completo la progresión del Alzheimer. Su objetivo consiste en actuar sobre uno de los mecanismos biológicos relacionados con la enfermedad, frente al enfoque de los tratamientos que se centran principalmente en controlar los síntomas.
La aplicación de estas terapias también exige un seguimiento especializado. En particular, los pacientes necesitan controles clínicos y pruebas de imagen debido al riesgo de desarrollar anomalías de imagen relacionadas con el amiloide (ARIA), entre otros posibles efectos adversos.
Por este motivo, HCB Hospitales está organizando un circuito que incluye la selección de pacientes, la confirmación de la patología, la administración del tratamiento y el seguimiento posterior.
El diagnóstico temprano gana importancia
La llegada de estos biomarcadores y tratamientos está reforzando el interés por identificar el Alzheimer en sus primeras fases. El objetivo pasa progresivamente de valorar únicamente las manifestaciones clínicas a incorporar información sobre la biología de la enfermedad.
En este contexto, Vinueza apunta a un futuro en el que los análisis sanguíneos como el p-tau217 tengan una presencia mayor en la práctica clínica y permitan detectar determinados procesos de forma más accesible.
Además, la investigación continúa con otras líneas terapéuticas dirigidas a proteínas como la tau o a procesos relacionados con la neuroinflamación.
Los primeros tratamientos dirigidos contra el amiloide han mostrado beneficios clínicos moderados, por lo que los especialistas subrayan que todavía no permiten hablar de una cura. No obstante, representan un cambio en la forma de abordar una enfermedad que durante años se ha tratado principalmente desde el control de sus síntomas.






