Tres décadas muerto bajo el suelo de una vivienda en Dénia

Juan Navarro fue enterrado en el subsuelo de la casa tras ser asesinado por su padre

Publicidad

Los restos mortales de un hombre han permanecido ocultos durante más de treinta años en el subsuelo de una vivienda de la calle Hospital. El hallazgo de algunos huesos se hizo el miércoles en el transcurso de una investigación de la Policía Nacional al conocerse, por medio del testimonio de los familiares, que Juan Navarro fue asesinado por su padre el 15 de agosto de 1993 debajo de la casa. El cadáver de Juanete, como se le conocía familiarmente, fue enterrado debajo del pavimento de la casa. En el momento de la muerte tenía entonces 27 años.

            Según han confirmado fuentes municipales, el padre murió en octubre de 1992. Su viuda, Antonia, de setenta años, ha roto su silencio ante Las Provincias para ofrecer detalles sobre el crimen de su hijo. Aunque Antonia niega haber participado directamente en el asesinato, ha confesado dónde ocultaron el cuerpo desmembrado: «en un agujero en la tierra» dentro del corral de su antigua vivienda.

Más de treinta años después del suceso, y consciente de que el delito ha prescrito, la mujer decidió revelar lo ocurrido a otra de sus hijas el pasado enero. Según explica, lo hizo para «irse con la conciencia tranquila». Antonia rechaza rotundamente las acusaciones de su hija Isabel, quien asegura que fue ella quien acabó con la vida de su hijo: «La Isabel dice que yo maté a mi hijo con mis propias manos, pero está mintiendo», declara la anciana.

La versión que sostienen sus familiares es atroz: el padre habría golpeado al joven con una piedra mientras la madre lo atacaba con un destornillador por la espalda. Tras consumar el asesinato, descuartizaron el cadáver y lo enterraron bajo el suelo del corral de la casa. El pasado miércoles, agentes de la Policía Nacional intervinieron tras localizar restos óseos al levantar parte de dicho suelo.

Aunque los restos encontrados serán analizados para confirmar si pertenecen a Juan Navarro, la familia solicita permiso judicial para seguir excavando y recuperar el resto del cuerpo. Sin embargo, se enfrentan a dificultades económicas impuestas por la actual propietaria de la vivienda, quien, según denuncian, les ha exigido diversos pagos para autorizar las obras de búsqueda en el terreno. Este viernes por la tarde los familiares han colocado una pancarta en la plaza de la Constitució en la que se lee:»Queremos el cuerpo de nuestro hermano Juan».

Al parecer, el cuerpo había sido descuartizado. Los huesos encontrados bajo el pavimento de la casa fueron trasladados posteriormente al Instituto de Medicina Legal de Alicante, donde se realizará un análisis detallado. Allí se prevé llevar a cabo pruebas antropológicas y forenses, así como estudios de laboratorio, con el objetivo de determinar la antigüedad de los restos, su estado de conservación y si se corresponden con un varón joven, como sospechan los investigadores.

La intervención de los especialistas de Policía Científica y del forense ha sido clave para garantizar que la recogida de los restos se haga con todas las garantías, de cara a su análisis posterior en el Instituto de Medicina Legal.

Desde el año 2000, la víctima había permanecido en las bases de datos policiales como una persona en paradero desconocido, sin que hasta ahora se hubiera podido esclarecer el motivo de su desaparición.

Fuentes próximas a la investigación han explicado que el hallazgo se ha producido tras la confesión del supuesto autor del crimen. Esta persona, ya fallecida, residió durante seis años en la vivienda donde se han localizado los huesos, lo que ha reforzado las sospechas de que pudo ocultar en ese lugar el cuerpo de su hijo tras el asesinato.

FOTOS CARLOS CUENCA | @clicCLICKARLITOS_EXTRA

Suscríbete al boletín de noticias

Pulsando el botón de suscribirme aceptas nuestras Política de privacidad y Términos del servicio
Publicidad