Benidorm invertirá algo más de 100.000 euros durante el último trimestre del año para plantar alrededor de 400 árboles en distintos puntos de la ciudad, con el objetivo de ampliar las zonas de sombra y reducir el efecto ‘isla de calor’ provocado por las altas temperaturas.
La Concejalía de Parques y Jardines ha previsto plantar principalmente moreras, tipuanas y melias, especies de gran frondosidad que permiten generar más sombra en calles, plazas, zonas ajardinadas y entornos escolares.
El concejal del área, José Ramón González de Zárate, ha señalado que las actuaciones buscan hacer frente a los efectos del cambio climático y mejorar el confort de vecinos y visitantes. Según ha explicado, en algunas calles donde se han plantado varias líneas de arbolado se han registrado descensos de hasta cuatro y cinco grados en la temperatura.
El concejal también ha destacado el impacto económico de disponer de espacios urbanos más frescos y agradables, al favorecer que vecinos y turistas paseen durante más tiempo, accedan a comercios y utilicen terrazas y establecimientos de restauración.
González de Zárate ha defendido que el arbolado debe considerarse una auténtica infraestructura urbana y una inversión no solo ambiental, sino también en calidad de vida, atractivo turístico y dinamización de la economía local.





