La plaza que se está habilitando en el solar del antiguo ambulatorio se rotulará con el nombre de María Hervás Moncho, una destacada investigadora médica. Nacida en Dénia en 1894, su familia residía en la calle Diana. Su padre ejerció la medicina y se integró en distintos movimientos ciudadanos de la burguesía liberal.
María Hervás consiguió premios extraordinarios y matrículas de honor en los estudios preparatorios para la carrera de medicina. En 1914 ingresa, con la nota más alta del grupo de aspirantes, como estudiante interina en clínica, donde era la única mujer. En 1917 obtiene matrículas de honor en diversas asignaturas de medicina. En 1918 se licencia en medicina en la Universidad de Valencia. Será la única mujer de su promoción. El mismo año ya da una conferencia en el Ateneo Científico de Valencia y divulga en el campo médico sus experiencias en Francia en el tratamiento de heridas infectadas.
Al finalizar la carrera, su brillante expediente académico le vale el reconocimiento del Ministerio de Instrucción Pública, que le concede una beca para ampliar estudios en París, junto a otros 10 licenciados en medicina de toda España. Un honor que tan sólo se otorgaba al mejor expediente de cada universidad. De nuevo será la única mujer becada.
En la capital francesa sigue el trabajo y la experiencia e investigación médica con los soldados heridos. En 1919 se casa en Dénia con el médico francés León Henry Sanlier-Lamark Vassou, que había conocido en París. De 1921 a 1926, María Hervás trabaja en el Instituto de Serología de París, adscrito al prestigioso Instituto Pasteur, en un tiempo de lucha contra las enfermedades venéreas en Francia. Maria Hervás se especializa en el estudio de los anticuerpos en sangre, un tema vital en relación a las transfusiones, tan necesarias en tiempos de guerra. Durante este período trabaja con Alexandre Besredka, especialista en inmunología, que será el que más influyó en su carrera profesional como especialista en serología.
Durante el curso 1931-1932 María Hervás cursa en la Universidad Central de Madrid las asignaturas obligatorias para realizar el doctorado. En mayo de 1932 defiende su tesis doctoral, con el título “Contribución al estudio de la inmunidad local”, para la que obtiene la calificación de “sobresaliente”. En 1935, María Hervás vivía en Valencia con su hija y su hijo; el marido quedó en Francia.






