La juez de Dénia ha ordenado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para el vecino de Benissa Jesús Castillo, autor confeso de la muerte de dos mujeres en su domicilio de la calle Gabriel Miró. Jesús Castillo, que se entregó a la Guardia Civil un día después de los crímenes, declaró durante más de dos horas en el Juzgado número 2. La magistrada le imputa dos delitos de homicidio.
Llegó al Palacio de Justicia hacia las 11.10 horas del sábado, con la cara tapada, y en el juzgado renunció al abogado del turno de oficio y lo sustituyó por un letrado de Benissa, Diego Iborra, que además es cuñado suyo. En la declaración, se autoinculpó de las muertes y alegó que estaba bajo los efectos de sustancias estupefacientes. Además, ratificó la versión de los hechos que relató a la Guardia Civil cuando acudió al cuartel. Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana indicaron que la juez decretó el secreto de sumario para el caso.
Las víctimas son una mujer de Nigeria y otra natural de Guinea Ecuatorial, de edades comprendidas entre los 30 y 35 años, que ejercían como prostitutas. En sus declaraciones, ratificó que se les había llevado a su casa y que las mujeres le intentaron robar. Después, las mató con un cuchillo después de una fuerte discusión.