Signes critica la licitación de una empresa externa para supervisar el contrato con un coste de 158.000 euros
Los independientes dicen que la concejala de Medio Ambiente tiene “vínculos de parentesco” con la concesionaria del servicio
Tormenta política tras la decisión de contratar a una empresa externa para vigilar el servicio de recogida de residuos, en manos de la empresa Urbaser. Tanto el Partido Popular (PP) como Gent de Dénia (GD) han emitido duros comunicados calificando la medida de «inadmisible» y denunciando que este nuevo contrato es la prueba fehaciente del fracaso en la gestión del departamento que dirige la concejala Sandra Gertrúdix.
Desde el PP, Juan Carlos Signes ha puesto cifras al que considera el último despropósito del equipo de gobierno: la supervisión externa tendrá un coste total de 158.246,10 € (52.748,70 € anuales entre el año inicial y las dos prórrogas previstas). Para Signes, esta cantidad es el precio de la «incompetencia» de la concejala de Medio Ambiente.
Signes denuncia que “es una función que debería hacerse correctamente desde el propio departamento. En lugar de cubrir la plaza vacante de jefatura, se opta por gastar el dinero de los ciudadanos en externalizar funciones básicas”.
El PP teme, además, que este sobrecoste acabe repercutiendo en el bolsillo de los vecinos: “Esperemos que esta mala gestión no se traduzca en una nueva subida de la tasa de basura, tras el incremento del 20 % ya aplicado”, advierte Signes, recordando que el contrato de Urbaser es el más cuantioso del consistorio, rozando los 8 millones de euros anuales.
Por su parte, Gent de Dénia ha elevado el tono de la crítica al cuestionar la ética de la operación. La formación califica de «inadmisible» que la concejala delegada actúe, a su juicio, como «juez y parte». GD alude directamente a presuntos “vínculos de parentesco con la mercantil que gestiona la recogida de residuos”, una situación que consideran que invalida la imparcialidad del control municipal.
Para el partido independiente, el servicio prestado por Urbaser en estos tres años ha estado lleno de «inventos» fallidos. Cita las tarjetas de acceso a contenedores que no funcionan, horarios confusos para los ciudadanos y supuestas sanciones por falta de camiones que «siempre benefician a la empresa”.
La portavoz del PP, Pepa Font, ha incidido en la incoherencia política del PSPV y Compromís: “Nos venden la eficiencia de la gestión pública cuando municipalizan el cobro de tributos de SUMA, pero privatizan la supervisión de la limpieza o los parques y jardines”. Para Font, el equipo de gobierno está “agotado políticamente” y esta licitación es solo “la punta del iceberg” de una ciudad que presenta un estado de limpieza “peor que nunca”.
Los dos partidos coinciden en que la solución no es un «parche» externo de 43.000 euros (según los cálculos de GD) o 158.000 (según la licitación total citada por el PP), sino cubrir las plazas técnicas municipales y ejercer una autoridad directa y sancionadora sobre la concesionaria desde el propio Ayuntamiento.
EN LA FOTO, UNA BATERÍA DE CONTENEDORES DE LA CALLE PATRICIO FERRÁNDIZ, EL PASADO DOMINGO A LAS 15.30 HORAS








