La rejilla de uno de los imbornales de la calle Carlos Sentí, justo donde está la zona de carga y descarga, ha sufrido un deterioro. Faltan dos barras y debido a ello es más fácil que colillas, papeles y otro tipo de residuos entren en el imbornal, entorpeciendo su normal funcionamiento. La solución es sencilla para el Ayuntamiento y evitará problemas. De momento, nadie ha actuado.

