El sindicato CCOO PV L’Alacantí-Les Marines ha presentado este lunes un informe sobre la emergencia habitacional con datos del tercer trimestre de 2025 que sitúa a la Marina Alta en el epicentro de la crisis de vivienda en la Comunitat Valenciana. El documento denuncia que municipios como Xàbia y Calp presentan los índices más extremos de desigualdad entre casas vacías y oferta pública, lo que evidencia un modelo que prioriza el beneficio especulativo frente al derecho constitucional a un techo.
En Xàbia la situación es especialmente crítica, con un ratio de 321 viviendas vacías por cada vivienda de protección oficial disponible, la cifra más alta de todas las comarcas analizadas. Le sigue de cerca Calp, con una proporción de 306 a 1. Estos datos contrastan con poblaciones como Pego, donde la relación es de 42 a 1, lo que según el sindicato demuestra que existen modelos de gestión municipal alternativos que pueden mitigar la presión especulativa.
El análisis de los salarios frente al coste del alquiler en Dénia arroja resultados alarmantes para la clase trabajadora. Un piso de dos o tres habitaciones en la capital de la comarca tiene un precio medio de 1.300 euros mensuales, lo que obliga a la juventud a destinar el 87% de su salario bruto al pago de la vivienda. Incluso para un piso de una habitación, el coste medio se sitúa en los 1.000 euros, absorbiendo el 67% de los ingresos medios de los jóvenes de entre 25 y 30 años, muy por encima del 30% recomendado por los organismos oficiales.
Respecto a la vivienda vacía, el informe revela una importante brecha entre las estadísticas oficiales y la realidad municipal. Mientras el INE contabiliza 3.456 viviendas vacías en Dénia, los registros locales elevan la cifra hasta una horquilla de entre 5.200 y 5.800 inmuebles. El sindicato sostiene que esta ocultación estadística encubre el acaparamiento de viviendas por parte de inversores y fondos que las mantienen fuera del mercado residencial para favorecer el alquiler turístico o la especulación.
La turistificación se señala como la causa principal de esta erosión del derecho a la vivienda. En la Marina Alta, el precio del metro cuadrado en compra ha subido un 13,8% en el último año, impulsado en gran medida por compradores extranjeros no residentes que realizan operaciones al contado en el 70% de los casos. Esta capacidad de pago inmediato desplaza a las familias locales que dependen de préstamos bancarios, configurando un mercado inmobiliario inaccesible para la población residente.
Ante este panorama, el sindicato critica la falta de una estrategia común entre los ayuntamientos de la comarca y califica de insuficientes las moratorias aplicadas hasta la fecha. Entre sus reivindicaciones, CCOO exige una intervención pública decidida que incluya la creación de un parque público de vivienda real y la limitación estricta de los pisos turísticos para evitar que los barrios de la Marina Alta se conviertan en parques temáticos sin vida vecinal ni cohesión social.







