Gent de Dénia ha expresado su rechazo a la creación de la Oficina de Gestión de Impuestos ya que considera que representa un riesgo innecesario tanto para la estabilidad económica del Ayuntamiento como para la organización de los servicios al ciudadano. Desde el partido recuerdan que la gestión municipal directa de los tributos ya se puso en práctica en el pasado con resultados desfavorables.
Según Gent de Dénia, la falta de eficacia en la recaudación de aquel entonces provocó un colapso en las arcas municipales, situación que obligó en su momento a delegar estas funciones en SUMA para sanear las finanzas locales. Uno de los puntos principales de la crítica se centra en el análisis de costes. Frente a la afirmación del gobierno municipal de que la gestión directa de la tasa de basura y el impuesto de vehículos supondría un ahorro de 300.000 euros, Gent de Dénia sostiene que los cálculos son irreales.
Señalan que el coste actual del servicio prestado por SUMA es de aproximadamente 700.000 euros anuales. Por el contrario, el mantenimiento de una estructura propia implicaría la contratación de ocho nuevos empleados, la reforma y adecuación de un local físico, inversión en equipos informáticos y software especializado, y gastos corrientes de luz, agua y mantenimiento.
Gent de Dénia pone en duda que la nueva oficina suponga una mejora en la cercanía con el vecino. Argumentan que, lejos de simplificar trámites, la medida obligará a los ciudadanos a desplazarse entre tres entidades diferentes (SUMA, Ayuntamiento y la nueva oficina) dependiendo del impuesto que deban gestionar. Esta fragmentación, sumada a las dificultades de los sistemas de cita previa, podría generar confusión y pérdida de tiempo para los contribuyentes.
Otro aspecto que preocupa a Gent de Dénia es la renuncia a las ventajas financieras que ofrece el sistema actual. SUMA permite al Ayuntamiento solicitar anticipos de recaudación, una herramienta vital para financiar inversiones o realizar pagos a tiempo. Prescindir de este mecanismo podría forzar a la administración local a solicitar créditos bancarios o a retrasar pagos por problemas de liquidez.
En su comunicado, el partido dice que no es prudente sustituir un sistema que funciona por uno lleno de incertidumbres. Defiende además que la buena gestión debe basarse en la planificación y el rigor económico, evitando decisiones que puedan comprometer el futuro de la ciudad bajo argumentos que consideran improvisados.






