Entrevista con Amor López (AEHTMA)

“La base del éxito es la profesionalidad”

La presidenta de la Asociación de Empresarios de Hostelería y Turismo de la Marina Alta (AEHTMA), Amor Lydia López Peligero, forma parte de la junta directiva de la entidad desde hace más de 25 años. Es la propietaria del Hotel Villamor, un establecimiento de 22 habitaciones situado en Les Marines que fue construido por su padre. Abrió las puertas en 1972 y en sus inicios funcionó como un hostal donde también se daban comidas y cenas. Ha sido objeto de varias remodelaciones y hoy, con dos estrellas, se anuncia como hotel boutique. Desde él gestiona también el bloque de apartamentos contiguo, del mismo nombre.

PREGUNTA: Está ahora de moda eso del hotel boutique. ¿Qué es realmente?

RESPUESTA: Un hotel pequeño que cuida el detalle, donde todo está muy personalizado.

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P: ¿La suya es una clientela fija?

 R: A lo largo de tantos años tienes una clientela fiel en apartamentos. Pero la clientela se hace mayor y los modelos turísticos cambian. Eso de las familias que pasaban un mes entero se ha terminado. Las vacaciones se han acortado. Quizás ahora atraemos más a gente joven, parejas. Es un hotel only adults. Solo admitimos niños en los apartamentos.

P: También es pet friendly.

R: Es un nicho de mercado superimportante. En eso hemos sido pioneros. ¡Hay más mascotas en España que niños! Antes solo eran extranjeros quienes viajaban con mascotas, ahora cada vez es más habitual que haya gente que viaje con ellas. Suelen estar muy bien cuidadas.

P: Pregunta inevitable. ¿Cómo ha ido la temporada?

R: Es un buen año para el turismo en España y en esta zona. Las oleadas de calor han influido negativamente en el consumo, en las terrazas, que en algunas horas estaban desiertas. Ha sido un verano pesado. Pero pese a eso, ha sido una temporada buena.

P: ¿Ha habido anulaciones por el calor?

R: No, no, ya se supone que aquí va a hacer calor. Tenemos el mar al lado y siempre hay brisas, es un regulador y lo hace más llevadero. La gente lo sabe. Este mes acabará muy bien, no ha habido ningún temporal de fin de agosto y la gente ha seguido viniendo. Desde hace unos años se observa que septiembre es casi mejor que julio. Según las encuestas que hemos hecho a nuestros asociados, mayo y junio han sido en 2025 mejores que el año pasado. Julio prácticamente igual y agosto, bien, muy bien. El gasto medio sí que ha bajado. Las estancias en agosto son muy caras y la gente reduce gastos, eso se nota en los tiques. Pero los restaurantes de más categoría no lo han notado, han trabajado muy bien. Es cierto también, y esa va a ser la tendencia, que los restaurantes reducen horarios y que hay un día libre o fijo de cierre, sobre todo en los familiares. Aquí vienen muchos turistas que tienen apartamento o segunda residencia y salen mucho a comer. La gente que viene disfruta mucho de la gastronomía y no deja de ser un pilar fundamental que no dejamos de fomentar.

P: Tenemos el D*na a la vuelta de la esquina.

R: Ya está prácticamente todo organizado. A principios de septiembre se presentará en Dénia y en Valencia y contamos con todos los cocineros que Quique Dacosta ha ido convocando y que tienen una repercusión mediática. En la licitación de los puestos ha habido muy buena respuesta, se han llenado enseguida.

P: ¿El modelo del festival tiene futuro?

R: Sí, la gente tiene un buen recuerdo y es en una fecha muy acertada.

P: ¿Con qué proyectos asumió la presidencia?

R: La trayectoria de la asociación ya está marcada y vamos a seguir con el itinerario de actividades del año. Uno de los retos que teníamos era dar otro aire a la junta directiva. Pasan los años y se ha de sumar gente de otras generaciones para darle continuidad. A lo mejor ese es el gran cambio, tenemos miembros más jóvenes que son segunda o tercera generación de familias hosteleras de Dénia o de la comarca. Y por supuesto queremos aumentar el número de socios. Casi somos 400 y hay muchos más establecimientos que se pueden asociar en la comarca.

P: Muchos bares y restaurantes.

R: Sí. Pero el sector es cada vez más profesional. Abrir un local ya no es una aventura, es una cosa seria donde uno se está jugando mucho. El número de visitantes sigue creciendo, pero los costes del sector han aumentado muchísimo… personal, materia prima, Seguridad Social, la presión fiscal, la normativa… Te lo tienes que pensar bien. Creo que la base del éxito es la profesionalidad. Hay que dar la talla o, por el contrario, puedes ir a cierre. En hoteles, por ejemplo, los precios han subido mucho y en cambio la rentabilidad ha bajado, en el sector en general. En restauración hablamos de una rentabilidad que va del 2 al 7%, cuando hace a lo mejor cinco años estábamos hablando del doble. Por eso no se pueden dar palos a ciegas. Un restaurante contrata a un camarero de más y se está jugando tener o no tener beneficios.

P: ¿El Cdt y el centro de formación profesional son pilares básicos para la formación?

R: Debería haber más alumnos. Aquí tenemos el factor de la emigración, que es fundamental. Solo tienes que mirar las personas que hay en cocina y quiénes están sirviendo. Eso es una realidad. Y a veces no se exige lo que se tendría que exigir. Pero hay que fomentar la formación y la seguridad. ¡Mira si se dan comidas a lo largo del año! Damos productos muy delicados y con temperaturas muy altas. La seguridad es fundamental.

P: ¿Vivimos del turismo?

R: Sí, y el turismo es motor de otros muchos sectores. Estamos rompiendo mucho la estacionalidad, se percibe en las calles. Los residentes de invierno ahora no están. La colonia internacional que vive aquí muchos meses o alquila para dos o tres meses volverá en un mes o mes y medio. Y ellos también movilizan el sector y requieren servicios. También médicos y hospitalarios. Y no dejemos de lado la seguridad. Dénia es una ciudad muy segura hoy por hoy y eso es de valorar.

P: Vivimos del turismo, pero ¿vivimos para el turismo?

R: Dénia tiene que ser una ciudad muy amigable para las personas que vivimos en ella, sean o no turistas. Si conseguimos que sea una ciudad bonita, cómoda, segura con buenos servicios, es cuando se convierte en algo atrayente, como una flor a la que vienen las abejas. Pero primero tienes que cuidar eso y no olvidarte de los que viven aquí. No me gustaría jamás que Dénia se convierta en un destino donde los de aquí digamos ‘yo en verano no quiero estar aquí’.

P: La turistificación y la gentrificación, de las que tanto se habla, pueden acabar con ese atractivo que actúa como reclamo.

R: Por eso tenemos que estar muy encima. El turismo en Dénia, y en la comarca, no es un fenómeno nuevo. Yo llevo viviendo de él hace 50 años y siempre ha venido mucha gente. Mientras no cambie el modelo de vacaciones en agosto, lo que ocurre en pleno verano no lo vamos a poder controlar. Pero la gente es ya cada vez más consciente de que hay otras épocas del año para ir de vacaciones y se las fragmenta cada vez más. Eso el extranjero lo sabe desde hace mucho tiempo.

P: ¿No estaremos agotando la gallina de los huevos de oro?

R: Tenemos que estar atentos y antes de llegar ahí adoptar medidas. Aquí ya se ha hecho. Se han puesto aparcamientos en las calas o accesos peatonales. Hay que planificar. Sería triste morir de éxito. Al final, creo que la belleza y el entorno superan todo eso. Los atardeceres y los amaneceres aquí son distintos.

P: ¿Somos conscientes del rico patrimonio gastronómico que tenemos?

R: Sí. Desde que se nombró Dénia ciudad creativa de la gastronomía se ha apostado por ese pilar y está dando muchos frutos. La gente lo valora y los que tienen un establecimiento se calientan la cabeza para las tapas, Madrid Fusión, el D*na… Tenemos un vivero de profesionales a los que echar mano.

P: La creatividad y la imaginación se notan. ¿Pero qué pasa con la cocina de siempre, las tapas tradicionales, el recetario de nuestros antepasados?

R: Siempre habrá defensores de ese producto. Hay establecimientos que invierten mucho tiempo y esfuerzo en mantenerlo. Jornadas de tomate, de salazones, embutido… Todo eso no se va a perder. Al contrario, se ha conseguido darle valor. Es un patrimonio de todos que debemos celebrar y que se ha de mantener. El saber hacer de las cocineras de antes se ha de trasladar a libros de cocina, recetarios… algunas fallas ya los han hecho.

P: Es la segunda mujer que preside la asociación y la segunda presidenta propietaria de hotel. ¿Casualidad?

R: Sí. Quizá en el negocio de apartamentos y hoteles siempre ha habido mujeres al frente. Tiene mucho que ver con el mantenimiento, la organización, la limpieza… Y también en las cocinas. ¡Cuántas mujeres que estaban en la sombra han estado sustentando negocios! El homenaje que se les hizo fue muy bonito y necesario.

P: Otra mujer que es alma de la asociación. ¿Qué sería de AEHTMA sin Reme Cerdá?

R: Su compromiso es sabido por todos. Ella es garantía, lleva aquí implicada toda la vida. Yo me lancé con la condición de que estuviese ella. Pero también hemos de preparar el momento en que no esté. Hay que tenerlo todo en mente.

Muy personal

P: ¿La presidenta tiene vacaciones en verano?

R: Sí. Hace mucho que he aprendido a delegar. He hecho mucha formación en el CdT. Soy licenciada en Derecho y toda mi formación turística viene de allí. Ha sido para mí una fuente de formación y de nutrirme como empresaria que siempre agradeceré. Por eso valoro muchísimo la formación. En esos cursos he aprendido a delegar. Un empresario no puede estar haciendo todo el día de hombre orquesta, gestionarlo todo. Hay que saber delegar y rodearse de buenos equipos, que quizás es lo más complicado, y buscar siempre un espacio para, como aprendí en un curso, afilar la sierra.

P: ¿Es más de monte o de playa?

R: De playa. Pero el tema del calor ha hecho que me escape siempre algún día a la montaña. Hago muchas rutas por la comarca en invierno con buenos amigos que las organizan y en verano me gusta irme a los Pirineos, que hace más fresquito.

P: Un plato de la gastronomía de la Marina Alta.

R: Las tellinas me encantan. Un buen arroz y los pescados.

P: Para estar al frente de un hotel debe ser necesaria mucha empatía.

R: El 90 por ciento de la gente es majísima. Habría que premiar al que es fiel, al que sonríe todos los días y no al que se queja. Yo siempre he dado gracias de trabajar en este sector. La gente viene con su mejor energía, lo que quiere es percibir que tú quieres hacerle agradable lo que para ellos es su tiempo más preciado del año. Por eso es importante una buena acogida, que estén seguros, que confíen. Tu trabajo es hacer que ese momento sea especial. Y eso da mucha satisfacción.

P: ¿Los clientes piden muchos consejos?

R: Sí. Les gusta el consejo del local. Me han preguntado incluso en qué zona sería mejor comprar una casa.

P: ¿Qué es lo que más olvidan en el hotel?

R: Últimamente los cargadores. Es lo que se deja todo el mundo.

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