El Roscón de Reyes, por las nubes

Su precio se dispara hasta un 33% por la inflación navideña

El Roscón de Reyes, símbolo del fin de las festividades navideñas en España, no ha logrado escapar al impacto de la inflación. Este año, el precio del tradicional dulce ha llegado a las mesas con subidas que, en algunos casos, superan con creces el incremento medio de los alimentos. Este aumento pone en cuestión el acceso a un producto que durante décadas fue sinónimo de celebración popular.

Un estudio reciente que analizó las principales cadenas de distribución, revela un notable incremento de precios respecto al año anterior. La subida más significativa registrada se sitúa en el 33%, seguida por un incremento del 27% en otra de las grandes cadenas. El tercer distribuidor analizado elevó sus precios un 9,5%, mientras que una de las grandes superficies presentó la subida más contenida, del 4,7%. La conclusión del informe es clara: el roscón es hoy más caro que nunca.

Luis Cañada, CEO de FITstore, explica que la naturaleza estacional del producto dificulta la percepción de la subida. «El consumidor no tiene una referencia clara del precio anterior, y esa falta de memoria facilita que determinadas subidas pasen más desapercibidas. No hablamos tanto de un capricho, sino de una tradición profundamente arraigada. El roscón suele respetarse dentro del presupuesto familiar, y lo que estamos viendo es que se suma a las subidas continuas que el consumidor ha asumido en la cesta de la compra desde principios de año», señala Cañada.

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El fenómeno del encarecimiento no se limita al precio final, ya que los roscones de gran distribución a menudo incorporan recetas cada vez más industriales. Estas recetas se caracterizan por una mayor presencia de azúcares refinados, grasas de baja calidad y aditivos. Cañada diferencia claramente las dos ofertas: «Los roscones de gran distribución y los de obrador no compiten en las mismas condiciones. En el supermercado prima la estandarización, la durabilidad y la logística; en el obrador, el tiempo, las fermentaciones y la elaboración manual. Visualmente pueden parecer similares, pero responden a lógicas distintas».

Frente a la oferta industrial, los roscones artesanales, elaborados con procesos lentos, mantequilla real, huevos frescos y rellenos sin estabilizantes, presentan un escenario distinto. Aunque su precio inicial pueda ser más elevado, el experto matiza que la relación calidad-precio a menudo es mejor. «Cuando el consumidor analiza el precio por kilo y la composición real del producto, el roscón artesanal suele salir mejor parado. La relación entre precio, materia prima y proceso suele ser más coherente», apunta el CEO de FITstore.

Las causas de este aumento de precio son múltiples: el alza del coste de la energía, el encarecimiento de materias primas esenciales como la harina, los huevos o los lácteos, y el incremento de los gastos logísticos. No obstante, desde FITstore se advierte de que la estacionalidad juega un papel clave. «El roscón se compra sí o sí en un periodo muy concreto, y eso reduce la elasticidad del precio. En algunos casos, esa certeza en la demanda permite aplicar subidas más agresivas, independientemente de que estén o no totalmente justificadas por los costes», concluye Cañada. Ante este escenario, los expertos recomiendan al consumidor revisar el precio por kilo, leer la composición y valorar alternativas artesanales.

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