Somos Calpe le exige que devuelva el acta de concejala tras dejar el grupo municipal
“La política no se abandona por WhatsApp”, se le recrimina a la hasta ahora responsable de Hacienda
“Lo ocurrido hoy no es solo sorprendente, es profundamente decepcionante”. Así reaccionaba Somos Calpe, el partido que lidera la alcaldesa Ana Sala, ante el anuncio de abandono del grupo municipal y el partido de la hasta ahora concejala de Hacienda, Paqui Solivelles. La decisión, según la carta abierta que esta última ha dirigido a la ciudadanía, se adopta tras una reflexión “profunda y serena” en la que han pesado, entre otras cosas, decisiones como la demolición de la Casa Beltrán o la aplicación de la tasa de residuos. No obstante, desde la que hasta hace unos días fue ‘su casa’ se señala que “la falta de implicación, las ausencias reiteradas y la escasa participación en la gestión han sido una constante que ahora se intenta ocultar”.
A Somos Calpe no le ha sentado nada bien la decisión de Paqui Solivelles. Con su paso al grupo de concejales no adscritos, el gobierno local – formado a partir de ahora por los 10 concejales de Somos Calpe, que suman PP, Defendamos Calpe y la concejala que ha abandonado el gobierno. Por respeto a todos aquellos que creyeron en el proyecto que lidera Ana Sala, el partido considera que “lo coherente” sería también que Solivelles dejara el acta de concejal “y no aferrarse a una representación que pertenece a un proyecto colectivo”. Recuerda que su renuncia a seguir en el gobierno local se produce a las puertas de un periodo electoral -“hay quien decide bajarse… probablemente porque ya ha encontrado otro sitio donde subirse”- y le afea el modo en que ha hecho pública su decisión: “La política no se abandona por WhatsApp”, indica.
“DIFICULTADES DE COORDINACIÓN”
Paqui Solivelles señala en su carta abierta a la ciudadanía que en determinados momentos no se ha sentido plenamente integrada en la dinámica de trabajo “y he percibido dificultades de coordinación entre áreas”. Alude a la falta de diálogo previo en la adopción de decisiones importantes y a actuaciones que, a su juicio, habrían requerido un mayor grado de consenso y participación, “tanto dentro de la corporación como con la ciudadanía”. Junto a cuestiones como la intervención en la Casa Beltrán o la aplicación de la tasa de basuras, cita actuaciones en el casco antiguo no compartidas.
Respecto a la convivencia dentro del equipo de gobierno, la concejala hace referencia a la complejidad de la convivencia entre las distintas sensibilidades que lo conforman. “Si bien era una realidad que asumíamos desde el inicio, considero que no siempre ha sido posible alcanzar el grado de diálogo, coordinación y entendimiento que una tarea de esta responsabilidad requiere”, señala.
Solivelles reconoce que en algunos momentos no se he sentido plenamente integrada en la dinámica de trabajo “y he percibido dificultades de coordinación entre áreas, así como una falta de alineación que considero importante en el ejercicio de la acción de gobierno”. Se suma a ello la renuncia de Juan Manuel del Pino, indica, “cuya aportación resultaba especialmente valiosa por su capacidad de generar equilibrio y estabilidad dentro del equipo”.
Desde el grupo de no adscritos, la concejala anuncia que seguirá desempeñando su labor “con la misma vocación de servicio, aportando propuestas y trabajando siempre en beneficio de nuestro municipio”.







