El curso de las aulas comedor

Los centros educativos han tenido que buscar soluciones para mantener los grupos burbuja y las medidas de seguridad

 

El inicio de curso planteó muchas incógnitas. Arrancaba el año docente con un puñado de preguntas, incertidumbres y temores. Pensábamos en un grupo de niños mezclados dentro de las aulas, a los patios, en la hora de hacer educación física. Se plantearon y se están aplicando varias soluciones que, de momento, han demostrado que las escuelas y los institutos son lugares seguros. El virus no está en la escuela, el virus se lleva de casa. Hemos sentido hablar de grupos burbuja, reducción del número de alumnos por aula, grupos de alumnos de un mismo ciclo, itinerarios marcados por el interior y por el exterior de los edificios, limitación de los desplazamientos por dentro del centro, entradas y salidas diferenciadas, división de patios… Y los comedores? Son los comedores escolares lugares seguros?

Publicidad

Para garantizar las medidas de seguridad, los centros han tenido que replantear el funcionamiento de los comedores. “Suprimirlos hubiera sido una locura”, comenta una madre que hace uso del comedor. Sus dos hijos se quedan a comer todos los días en la escuela por una cuestión de conciliación laboral. “Si no estuviera el comedor, no sé como lo haríamos”, comenta Marina. 

Buscar la fórmula que permitiera mantenerlos abiertos no siempre ha sido fácil. En algunos lugares se han doblado turnos, en otros se han habilitado otras dependencias del centro como comedor e incluso hay quién ha tenido que hacer uso del aula donde los niños van a clase. 

Un ejemplo de las aulas comedor lo tenemos al CEIP Pozo de la Montaña de Dénia, donde ya era habitual que el servicio de comedor se organizara en dos turnos. Se da la circunstancia que el ciclo de Infantil ocupa un edificio situado a unos 500 metros de distancia del edificio de Primaria, donde está la cocina y donde los niños que hacen uso del comedor se desplazaban a diario en autobús. Ahora no hace falta que lo cogen: “cada cual en Infantil come en su aula”, explica el director del colegio, Sergi Mallol. La medida, que se aplica también en otros centros, no ha supuesto ningún problema para los más pequeños de la escuela, que pueden disfrutar igualmente del patio -cada grupo en el área que tiene delimitada- una vez han acabado de comer. Eso sí, por cuestión de organización y por no romper los grupos burbuja, se ha suspendido el tiempo de descanso del cual todavía disfrutan muchos niños en esa edad.

Suscríbete al boletín de noticias

Pulsando el botón de suscribirme aceptas nuestras Política de privacidad y Términos del servicio
Publicidad