La musicoterapia es el uso de la música en pacientes con fines terapéuticos y de forma profesional. Su objetivo es el de mejorar la salud mental y bienestar emocional del paciente. A su vez, tiene efectos ventajosos en cuanto a la comunicación, el aprendizaje o las relaciones de la persona sometida a este tratamiento. Una terapia que afecta a los sistemas sensorial, cognitivo y motor. Con ella se pretende desarrollar potenciales y/o restablecer funciones del individuo para que éste pueda emprender una mejor integración intrapersonal e interpersonal y, en consecuencia, alcanzar una mejor calidad de vida a través de la prevención, la rehabilitación o el tratamiento.
La musicoterapia se basa en la experiencia sensorial que produce la música y sus distintos géneros en el individuo que pasa por diferentes estados de ánimo. Por tanto es de importancia capital que la música elegida para la terapia sea la adecuada para el objetivo que se quiera conseguir. Elementos como el ritmo, el tono, la armonía, la atmósfera o la melodía deben ser tenidos en cuenta a la hora de escoger la pieza musical. Por otro lado, existen diferentes formas de ejercer esta terapia en función de cuan interactiva sea su aplicación. No solo tiene que limitarse a escuchar música sino que también puede consistir en componer, tocar, cantar o bailar.
Los usuarios de la Residencia de la Tercera Edad San Joaquín y Santa Ana de Benissa disfrutaron de un taller de música para el recuerdo de estimulación cognitiva. El taller fue impartido por Alicia Costa, experta en terapia psicocreativa y una profesional conocida en la comarca tras su paso por el Hospital de Dénia y la Residencia Santa Llúcia. La actividad, en este caso, estaba especialmente dirigida a las personas mayores que padecen alzheimer. Costa asegura que “la memoria musical es lo último que se pierde y se trata de que revivan recuerdos y que afloren muchos de ellos tanto de familia, de pequeños y de vivencias”. “Además,”, continúa, “la música es un gran estimulante y a mucha gente, de hecho, le brota un recuerdo cuando escuchan una canción o llora sin saber por qué”.
El alzheimer ataca a la memoria “y lo que hacemos es intentar recuperar un poquito de la historia de cada persona”, apunta la terapeuta. El primer paso consiste en investigar la música que escuchaban los participantes en el taller. Al ser personas mayores, se seleccionaron canciones de Pascua, infantiles y de baile “porque muchos de ellos reviven tiempos de cuando conocieron a su esposo o a su mujer. Eso está en su cerebro y no se pierde”. Ahora se entiende porqué sonaron tantos tangos, boleros y canciones que no se olvidan de Nino Bravo, Lola Flores, Manolo Escobar, Marisol y muchos otros cantantes que marcaron una época.
Lo que se pretende en este tipo de talleres es que “se emocionen y luego lo que hacemos es hablar de esa reacción, del por qué y eso resulta muy terapéutico”, indica Costa. “Está demostrado que la musicoterapia”, añade, “no cura una enfermedad degenerativa pero sí ralentiza y es preventiva, tiene muchas funciones”. Algunas de las personas mayores estuvieron acompañadas de un familiar “porque hay músicas que son comunes que te retrotraen a situaciones muy emotivas y personales”.