No me gustó en su día la gestión urbanística que nuestro Ayuntamiento (Viciano-Frasés-Reig) hizo con respecto al Hospital de gestión privada. Y así lo hice constar en comisiones y plenarios, en artículos y ruedas de prensa.
La única cosa positiva para los dianenses -el servicio lo hubieran dado igual aquí o en Ondara, y el coche lo tenemos que coger en todos los casos- era el dinero que habían de satisfacer de impuestos de construcción.
Ahora ni eso.
Sería hora que nuestros políticos controlaran y exigieran algunos aspectos chungos: las baldosas de las aceras que se acaban de poner en el exterior están todas sueltas. Es un piano.
Deberían preocuparse algo más por la protección de los viandantes.
Y sería hora que se plantearan hacer en algún bancal abandonado de los aledaños aparcamientos gratuitos para los ciudadanos de Dénia.
Por lo menos.