La tertúlia de Onda Cero inicide en la necesidad de un cambio profundo para garantizar el acceso a la vivienda en la comarca
La crisis de la vivienda en la Marina Alta ha dejado de ser únicamente un problema urbanístico o económico para convertirse en un reto social y generacional de primer orden. Así se puso de manifiesto en una nueva edición de Les Tertúlies de Onda Cero Marina Alta, donde distintos responsables públicos y representantes sociales coincidieron en que el modelo actual está agotado y urge un cambio estructural.
En el debate participaron Sergi Ferrús, alcalde de Pedreguer y presidente de la MACMA; Basili Salort, alcalde del Verger; y Pep Bañuls, representante de Salvem la Vall, quienes analizaron las causas del encarecimiento de la vivienda y las posibles soluciones para una comarca donde vivir se ha convertido en un lujo para buena parte de la población.
Precios disparados y planificación desfasada
Los contertulios señalaron como principales factores del problema la falta de oferta asequible, la presión turística, los bajos salarios y décadas de planificación urbanística orientada al crecimiento ilimitado. Pep Bañuls fue especialmente crítico al afirmar que “el problema no es la vivienda, el problema es el acceso a la vivienda”, denunciando un urbanismo marcado por los intereses de los promotores que ha predominado históricamente en la Marina Alta.
Bañuls advirtió además de que la receta de “construir más” responde más a intereses económicos que a las necesidades reales de la población, sin resolver el acceso efectivo a una vivienda digna.
Cooperativas en cesión de uso, una alternativa real
Durante el debate se puso en valor el impulso de cooperativas de vivienda en cesión de uso en municipios como Pedreguer y el Verger, un modelo que elimina la especulación y garantiza estabilidad y precios asequibles. Sergi Ferrús explicó que “solo la creación de la cooperativa ya frena la especulación, porque no se compra para especular, sino para vivir y socializar”.
El alcalde de Pedreguer destacó que este sistema evita situaciones en las que el suelo público acaba generando beneficios privados, como ha ocurrido en otros planes de vivienda: “La cooperativa en cesión de uso elimina eso de base”, afirmó.
Falta de recursos y responsabilidad institucional
Por su parte, Basili Salort denunció la escasez de financiación y herramientas reales para que los ayuntamientos puedan afrontar el problema. “Hablamos de AVEs y grandes infraestructuras, pero no se está invirtiendo en vivienda”, señaló, recordando que muchos municipios siguen gestionándose con planeamientos urbanísticos de los años 80 y 90.
Salort insistió en que, si se quiere garantizar el acceso a la vivienda, “las administraciones públicas tienen que poner dinero encima de la mesa”, ya que los municipios no pueden asumir en solitario un reto de esta magnitud.
Turismo y vivienda, una tensión creciente
Otro de los puntos clave del debate fue el impacto del alquiler turístico, que ha reducido drásticamente la oferta de alquiler residencial. Los ponentes coincidieron en que las últimas medidas autonómicas avanzan hacia una mayor liberalización urbanística, favoreciendo la construcción orientada al turismo y la inversión especulativa, en detrimento del acceso a la vivienda habitual.
Propuestas a corto y largo plazo
Entre las soluciones planteadas destacan, a corto plazo, la creación de vivienda pública de emergencia, la rehabilitación de edificios vacíos, incentivos al alquiler estable y una mayor cooperación entre municipios. A medio y largo plazo, los participantes defendieron la necesidad de un plan comarcal de vivienda, más suelo público para proyectos cooperativos y cambios normativos que permitan frenar la especulación.
La conclusión del debate fue contundente: la existencia de una crisis de vivienda ya no se discute. La cuestión ahora es qué está dispuesta a hacer la Marina Alta para afrontarla y garantizar el derecho a vivir en el propio territorio.
Puedes escuchar el debate íntegro en el siguiente audio:








