Benitatxell aprueba un catálogo de bienes y espacios protegidos

El Poble Nou de Benitatxell ha puesto nombre y apellidos en todos sus espacios patrimoniales de relevancia, que son muchos. El plenario ha aprobado, por unanimidad y de manera provisional, el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del Benitatxell, que ya se ha remitido a la Consellería de Cultura. Es el primero que tendrá oficialmente el municipio.

            Este extenso documento, que identifica, describe y protege en sus 463 páginas los elementos del patrimonio histórico, cultural y arquitectónico, es un instrumento clave de planificación y gestión municipal. Dicho de otro modo, es la piedra angular que recogida todos aquellos lugares, edificios o elementos que tienen un valor especial para la historia, la memoria colectiva y la cultura del pueblo y que tienen que ser protegidos para evitar que se pierden o se deterioran con el tiempo.

            El catálogo no solo sirve para la protección del patrimonio sino que también es un documento de referencia para la planificación urbana y la gestión municipal. Además, promueve el conocimiento y la educación del patrimonio local, reforzando la identidad y la memoria colectiva de la localidad.

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            El catálogo identifica decenas de elementos patrimoniales: desde yacimientos arqueológicos que se remontan al Paleolítico hasta las propias calles que conforman la identidad actual. Algunos de los más relevantes son el yacimiento de la Cueva de las Brujas, el recientemente recuperado lavadero de l’Abiar, la Parroquia de Santa María Magdalena, el Oratorio Jaime Llobell o El Cine-Teatro Cervera.

            En cuanto a las “pesqueres”, al utilizar herramientas y elementos como cañizos que se deterioran con el tiempo, la mejor manera de preservar su tradición era catalogarlas como Bienes de Relevancia Local Inmaterial, puesto que los bienes inmateriales son aquellos que se expresan a través de saberes, costumbres, tradiciones, celebraciones, músicas, oficios o formas de relación con el entorno.

            También hay que destacar todos los elementos relacionados con la producción y elaboración de la pasa y la uva moscatel, especialmente los bancales trabajados con la técnica de piedra en seco y los riuraus.

            El regidor de Patrimonio, Víctor Bisquert, ha señalado que “con la aprobación de este Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos damos un paso decisivo. No es solo el cumplimiento de una obligación legal, sino un compromiso firme con nuestra identidad”. “Al reconocer oficialmente aquello que nos hace únicos”, continúa, “garantizamos que nuestra riqueza histórica y cultural sea transmitida intacta a las futuras generaciones. Este documento es la hoja de ruta para un desarrollo equilibrado, donde el progreso y el respeto por nuestro entorno andan de la mano”.

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