La Comunidad Energética de Altea, junto a l’Associació d’Autoconsum d’Altea y con el Ayuntamiento como impulsor y socio facilitador, ha finalizado dos nuevas instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo colectivo en el municipio. Así lo ha anunciado el concejal de Medio Ambiente, Jose Orozco.
Las nuevas infraestructuras incluyen, por un lado, una instalación de 100 kW ubicada en la cubierta del cementerio municipal y, por otro, una instalación de 34 kW, complementada con una batería de 20 kW, situada en el techo de una nave privada en la zona de tolerancia. Ambas actuaciones refuerzan el modelo energético local basado en la generación distribuida y la participación ciudadana.
“El Ayuntamiento ha facilitado el uso del cementerio municipal, reforzando su compromiso con la transición energética. En contraprestación, el consistorio recibe un 15% de la energía generada: un 13% destinado a autoconsumo municipal y, como novedad, un 2% orientado a combatir la pobreza energética en el municipio, garantizando que la transición energética llegue también a los colectivos más vulnerables”, ha explicado Orozco.

El edil ha destacado además que estas instalaciones se benefician del decreto anticrisis, que amplía el radio de autoconsumo de 2 a 5 kilómetros, permitiendo que prácticamente toda la población de Altea pueda acceder a este modelo energético.
Desde la Comunidad Energética subrayan que estos proyectos contribuyen a reducir emisiones, abaratar la factura eléctrica y consolidar un sistema energético más justo, accesible y con retorno social. En este sentido, su presidente, Miguel Devesa, ha señalado que “estas nuevas instalaciones suponen un paso firme en la consolidación de un modelo en el que la ciudadanía es protagonista, generando su propia energía limpia y reduciendo su dependencia del sistema energético tradicional”.
Devesa también ha indicado que aún quedan disponibles los últimos kilovatios (kW) de ambas instalaciones para nuevas personas participantes, y ha agradecido la colaboración de los propietarios privados por facilitar sus cubiertas, así como el apoyo financiero de Caixaltea.
Por su parte, Orozco ha destacado el papel clave de la ciudadanía en este proceso: “La transición energética ya está aquí para quedarse, y ahora se está definiendo quién la lidera: si las grandes empresas energéticas o la ciudadanía, generando energía desde lo local. De eso trata la Comunidad Energética Local de Altea, creada en 2022”.
Con la puesta en marcha de estas dos nuevas instalaciones, el municipio alcanza ya un total de cinco infraestructuras finalizadas, superando los 300 kW instalados y beneficiando a más de 210 socios.

Asimismo, la asociación ha obtenido dos subvenciones del IVACE que han permitido reducir aproximadamente un 50% el coste de las instalaciones. Gracias a estas ayudas, el coste de participación se sitúa en torno a 800 €/kW en la instalación del cementerio y 900 €/kW en la instalación con batería.
A este ahorro se suman los incentivos fiscales asociados al autoconsumo, con deducciones en el IRPF de hasta el 40% en vivienda habitual y del 20% en segunda residencia. Esto se traduce en un retorno neto estimado de aproximadamente tres años, teniendo en cuenta una vida útil de las instalaciones de unos 25 años.
“Con estas nuevas infraestructuras, Altea continúa consolidándose como un referente en el desarrollo de comunidades energéticas locales y en la democratización del acceso a la energía renovable”, ha concluido Orozco.







