Tradición, hermandad y gastronomía desafían la adversa climatología en la romería que tiene como escenario la ermita del siglo XIV
Las rachas de poniente de cerca de 100 kilómetros por hora que desde la madrugada del sábado convertían la jornada en complicada en el interior de la comarca han dado tregua a la romería de Sant Sebastiá de Murla, que se ha celebrado con total normalidad en la ermita situada en la falda de la montaña del Cavall Verd.


Precisamente este estratégico emplazamiento con vistas al resto de la Vall del Pop ha servido de abrigo para las decenas de murleros y visitantes de toda la comarca, de distintas generaciones, que se han congregado alrededor de la histórica edificación datada en el siglo XIV para celebrar la misa y, después, disfrutar de una de las numerosas tradiciones que conserva el municipio, en torno a la intendencia gastronómica a cargo de la comisión de fiestas de 2026.
De esta forma, la hermandad se ha conjugado con la devoción que ha emergido de la mano del coro parroquial para ambientar una ceremonia religiosa y poner la nota costumbrista con el canto de esos gozos que evocan el motivo de librar al término de la peste y las malas lluvias.

La comida y la sobremesa de rigor, amenizadas por la dolçaina, han tenido su epílogo ya por la tarde con la procesión en honor a la venerada imagen por las calles del pueblo.

La disposición de vecinos, festeros y visitantes para mantener una de las costumbres transmitidas de generación en generación en el municipio ha sido elogiada por el alcalde, Juan Fernando Giner, quien ha aprovechado la ocasión para justificar la iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de cara a preservar el entorno del monumento como uno de los tesoros del patrimonio local, apenas un año después de su reapertura tras las obras de restauración realizadas en él. En este sentido, ha confirmado el inicio en las próximas semanas de los trabajos de adecuación de los accesos mediante margenes de piedra seca, una vez resuelta la licitación de un proyecto que cuenta con 150.000 euros del Plan de Sostenibilidad del Destino Turístico de la Unión Europea, el cual, tramitado desde la Mancomunidad de Turismo de la Vall del Pop, desarrolla diferentes iniciativas colectivas e individuales de los municipios que la integran.

«De preservar nuestro patrimonio local, que da pie a las costumbres que forman parte de nuestra particular idiosincrasia, depende la preservación de la identidad de pueblos como Murla, pero ello también conlleva evitar la despoblación con la garantía de los servicios. Por ello, desde el Ayuntamiento hemos gestionado con la Diputación Provincial de Alicante una mejora de la red de agua potable para poder sustituir el fibrocemento de las tuberías y optimizar las prestaciones, con ayudas del Plan Confianza por un importe de cerca de 400.000 euros», ha anunciado.







