¡Qué barbaridad, que calor! Lo peor es que esos calores producen una galbana que impide cualquier actividad, sobre todo si es laboral y mucho más, si es agrícola.
Claro que la activida laboral agrícola está de capa caída, gracias (es un decir eso de gracias) a los acuerdos de la U.E. con nuestros queridos vecinos los marroquíes, que como saben todos ustedes, tienen un acuerdo preferente, que posterga a nuestros productos hortofrutícolas, en especial el sector cítrico. Este sector, hasta hace pocos años, uno de los motores económicos de la C.Valenciana, ha sido este año totalmente deficitario y está en quiebra técnica, hasta el punto que muchos productores abandonarán el cultivo.
Este abandono no es nada nuevo, porque ya se ha producido durante los años de la burbuja inmobiliaria, esa a la que todos dicen que es la causante de nuestros mañes económicos. Todos lod males no, porque hay muchos males económicos que algunos atribuyen al primero que pasa por aquí, sinn recordar que algunos ya señalábamos que el sector cítrico acabaría como ha terminado, sin que nadie haya querido poner freno a la degradación de una actividad que, como hemos dicho, ha sido el motor económico.
Ahora que viajar a Bruselas vender no sé que, eso todos los días. Ahora quieren vender el corredor mediterráneo, ese que tiene que pasar por Dénia, si es que ¡al fin!, podemos convencer a todos que dénia existe y empieza en el puerto.
Cuántos agricultores ante la catástrofe que se vislumbraba, estaban pendientes de los PGOU, los PAI y todo lo que convirtiera sus campos en solares idóneos para construir. Lo consiguieron. Convirtieron sus campos en solares, pero esos solares dejaron de ser fuentes de riqueza en cuanto la gente dejó de tener empleo estable y bien remunerado, que les permitiera pagar precios desorbitados con hipotecas disparatadas, que, luego se ha visto, no se podían pagar.
Las conse cuencias las estamos sufriendo y no las vamos a enumerar hoy, último día de las fiestas de la Santíssima sang. Hay que irse de fiesta, cerrar todas las calles del centro, convertirlas en velódromo, para hacer carreras, sobre todo las aceras, que son las apropiadas para hacer carreras de obstáculos, mayormente de gente vieja, sobre todo esa que cobra una pensión que agrava el déficit del Estado. Así que a esos, se les rebaja la pensión, se les cobra por la asistencia (como ha pedido la Presidenta del Colegio de Médicos de Valencia), eso que nadie quiere llamar por su nombre que es COPAGO, se paralizan la construcción de residencias para la tercera edad, se les hace pagar a los pensionistas por los medicamentos, esos que consumen los vejestorios por gusto, no por necesidad y en unos años, hemos rejuvenecido la población, hemos ahorrado una pasta en bienestar social y así equilibran las finanzas.
¡Dios salve a los Mercados!