El restaurante de l’Almadrava que empezó haciendo panqueques y sigue conquistando paladares
Cuarenta años de puertas abiertas y una carta que se ha ido adaptando a los cambios en cuanto a gustos y modas marcan la trayectoria del Restaurante Hero, situado en el kilómetro 8,5 de la carretera de Les Marines. Allí, en un adosado de l’Almadrava, empezaron sirviendo panqueques Hero Hindrix y sus padres, una familia de origen holandés que cambió su tierra por el Mediterráneo. Poco imaginaban aquel 3 de abril de 1981, el día de la inauguración, que estaban sembrando algo grande. Al poco, el pequeño establecimiento se convertía en restaurante. Hero y Salo Salom cogerían las riendas del negocio y son ahora su hija Carla y su marido, Juan Heredia, quienes negocian este clásico de ambiente familiar que sobre todo cuida el producto y al cliente. Porque allí, como dice Juan, “las personas son lo que importa”. Casa Meua és Casa Teua, el programa con el que Els Magazinos homenajea a las familias hosteleras que han dejado poso, aterriza allí este mes de mayo.
El restaurante se abrió, con apenas 7 mesas, en un lugar donde había muy pocas viviendas y construcciones. Nada que ver con la actualidad. Su clientela estaba formada casi de forma exclusiva por ciudadanos extranjeros, que eran en su mayor parte quienes residían en la zona. Poco a poco ‘la casa de los panqueques’, explica Carla Hindriks, se iría abriendo camino y conquistando los paladares de una clientela más amplia, de la que entrarían a formar parte también los españoles. Hoy en día, la proporción entre unos y otros se ha equilibrado “e igual vienen españoles que extranjeros”. Eso sí, “cada uno a su hora”, precisa.
La madre de Carla, natural de Piles y por aquel entonces estudiante y novia de Hero, llegó al pequeño local que había montado la familia holandesa para trabajar durante aquel primer verano. La experiencia debió ser de su gusto porque dejó aparcados los estudios de Magisterio en el segundo curso para dedicarse de pleno a la que sería su verdadera vocación, la cocina.
Salo y Hero se casaron y se fueron a vivir a un adosado contiguo. El restaurante ocupa ahora el lugar de cuatro adosados -entre ellos, los dos primigenios- y tiene una coqueta terraza situada al abrigo de un gran algarrobo. Su capacidad, frente a las 7 mesas iniciales, es de 150 comensales
La oferta del restaurante ha ido evolucionando con el paso del tiempo. Empezó elaborando platos holandeses y algunos todavía se conservan, como el pincho de bola o el saté, esa rica brocheta de cerdo con salsa de cacahuete que se prepara en los Países Bajos. Entre las carnes, donde encontramos buenos cortes de ternera y magret de pato, es sin duda el cordero la que más triunfa. El secreto, dice Juan Heredia, un buen producto.
“Primamos los pequeños detalles, que son los que marcan la diferencia”
Aunque la carta mantiene platos invariables a lo largo del año -¡no se olviden de los panqueques!-, se introducen otros según temporada. Decimos adiós ahora a los espárragos blancos y nos preparamos para dar la bienvenida este verano a las propuestas más frescas. En otoño llegarán los platos de caza, explica Carla Hindrix.
Sus padres regentaron el Restaurante Hero durante 40 años y ella se crio ayudando, aprendiendo y cogiéndole gusto al oficio. Desde hace 5 años, son ella y su marido quienes llevan el negocio. Tenían un proyecto en mente y vieron la oportunidad de ponerlo en marcha con la jubilación de sus padres. Ella se ha formado en cocina tradicional y alta cocina mientras que Juan lo ha hecho en dirección de sala y como sumiller. Por cierto, en la interesante selección de vinos de la carta se incluyen varias referencias de la Comunidad Valenciana. “Aquí se hacen vinos de calidad y muy competitivos, me gusta darles protagonismo”, señala el jefe de sala.
Como el de Salo Salom, su aterrizaje en la hostelería fue un tanto casual. Juan llegó a Dénia procedente de Granada para pasar dos semanas de vacaciones con su novia, Carla, cuando uno de los trabajadores del restaurante causó baja. Se ofreció voluntario para ocupar su lugar detrás de la barra y, desde entonces, sigue ligado al oficio. De eso hace ya 14 años. Le gustó la zona y sobre todo la familiaridad con la que se trabaja, “tal vez por mi carácter andaluz, sociable y esas cosas”, comenta.
Juan es consciente de que la hostelería ha cambiado mucho en los últimos años, sobre todo con la apertura de muchas franquicias. “Aquí seguimos dando un trato cercano a la gente, damos importancia a las personas”, señala. La mayoría de los clientes prescinde de la carta y se deja aconsejar. “La atención, los pequeños detalles son los que marcan la diferencia -añade el propietario del restaurante-, es lo que hace que seamos competitivos”. Eso y la calidad “es lo que nosotros primamos”.
En el Restaurante Hero tienen claro que allí todo han de ser primeras calidades, desde los productos hasta los aparatos de cocina. Porque “solo puedes dar calidad si trabajas con calidad”, asegura Heredia. Por eso, el matrimonio se ha esforzado en modernizar procesos y sistemas. Compran toda la materia prima y la transforman. Elaboran su propio foie, maridan al salmón y elaboran las salsas. Los postres son caseros y acompañan todos los platos con guarnición y ensalada. “Un punto a nuestro favor porque”, como él dice, “porque aquí se viene a comer”.
A Juan le resultó fácil integrarse por su carácter y por su facilidad con los idiomas. “Llegué aquí sin saber casi hablar castellano -dice entre bromas con su marcado acento andaluz- y ahora soy capaz de mantener una conversación en seis idiomas, castellano, valenciano, inglés alemán, holandés y francés”. Pero ahí no queda la cosa, porque ahora está empezando con el ruso.
Con poco más de treinta años, ambos son conscientes de que “hemos de seguir trabajando duro porque tenemos a nuestro cargo un barco muy grande”, dicen en referencia a un local que conserva la clientela de toda la vida y que sigue atrayendo a gente joven. De momento, la restauración sigue ejerciendo atracción sobre la tercera generación de la familia: con tan solo siete años, la mayor de sus hijas ya empieza a hacer pinitos en la cocina.
El menú del jueves 28 de mayo, a las 21 h., en el Restaurante Hero
Entrantes a compartir: ensaladilla de atún, higaditos de pollo al Oporto Dos Santos y panqueque de bacon y queso. Platos principales: salmón con salsa de mostaza y puré de patata, sorbete de limón con cava y magret de pato malvasía con salsa Pedro Ximénez. Postre: la típica tarta de queso de Restauante Hero. Maridaje: Cervezas Turia Tostada y Turia Stark la rubia. Precio: 55€. Reservas: 609 122 800





