La alcaldesa Ana Sala señala el ansia de poder del PP y denuncia que un ex alcalde ha maniobrado “desde fuera” para desestabilizar el gobierno
El equipo de gobierno de Calp ha comparecido este martes para ofrecer su versión tras la salida de la concejala Paqui Solivelles, una decisión que ha dejado al ejecutivo en minoría y ha abierto una crisis política en el municipio. Pese a ello, la alcaldesa Ana Sala ha trasladado un mensaje de “tranquilidad, trabajo y responsabilidad institucional”, asegurando que no temen una moción de censura.

Sala ha detallado que el gobierno conoció la renuncia a través de un mensaje difundido a primera hora de la mañana en grupos de mensajería, sin comunicación previa directa. “La política no se abandona por WhatsApp”, ha subrayado, cuestionando los argumentos esgrimidos por la ya concejala no adscrita, que considera “alejados de la realidad”.

La alcaldesa ha insistido en que la decisión es “respetable en lo personal”, pero ha criticado las formas y ha lamentado la ausencia de diálogo previo. Además, ha señalado que durante la legislatura se produjeron “amenazas constantes” de abandono por parte de la edil, así como reiteradas ausencias a órganos clave como la Junta de Gobierno. Nada que ver, subrayó, con la anterior marcha de otro concejal, Juan Manuel del Pino, que se fue “como un señor”, según Sala.
Otro de los puntos destacados ha sido la sospecha de injerencias externas. La alcaldesa ha afirmado que “hay personas de fuera que intentan influir en la acción de gobierno” y que, a su juicio, podrían estar detrás de la maniobra, insinuando la participación del PP y de antiguos responsables políticos locales, entre ellos un ex alcalde.

Por su parte, el portavoz socialista Guillermo Sendra ha restado credibilidad a los motivos alegados por Solivelles y ha apuntado a posibles intereses políticos de cara al próximo ciclo electoral. En la misma línea, el portavoz de Compromís Ximo Perles ha mostrado su “malestar” por una decisión que, a su juicio, responde a planteamientos “personalistas”.

La portavoz del gobierno, Rebeca Merchán, ha incidido en que el ejecutivo es “un grupo cohesionado” y ha descartado cualquier escenario de inestabilidad inmediata.
El gobierno local ha apelado a la “responsabilidad” del resto de la corporación ante los próximos plenos, en los que se debatirán proyectos clave. “Gobernar en minoría no es un problema”, ha concluido Sala, quien ha reiterado la voluntad de diálogo para sacar adelante la gestión municipal.

MOCIÓN DE CENSURA
En relación con una posible moción de censura, la alcaldesa Ana Sala ha insistido en que el gobierno no la teme y ha apelado a la “altura de miras” del resto de concejales. En la misma línea, Ximo Perles ha señalado que la aritmética permitiría plantearla, pero ha advertido de la “gran responsabilidad” que conllevaría impulsar un cambio de gobierno, mientras que Guillermo Sendra ha subrayado que también existe la opción de bloquear iniciativas plenarias, lo que obligaría a la oposición a justificar ante la ciudadanía cualquier decisión que frene proyectos municipales.
REESTRUCTURACIÓN DEL GOBIERNO
En cuanto a la reestructuración del gobierno, Ana Sala ha explicado que las competencias de la edil saliente se redistribuyen entre los concejales sin alterar el funcionamiento del ejecutivo. Ximo Perles asumirá Hacienda, Intervención y Tesorería, mientras que Rebeca Merchán se hará cargo de Recursos Humanos. Por su parte, Álex Coca gestionará Promoción Económica y Creama, y Marco Bittner asumirá áreas como la OAC, padrón y subvenciones. La alcaldesa ha defendido que el equipo está preparado para “asumir más carga de trabajo” y mantener la gestión con normalidad.







