El Teatre-Auditori de Beniarbeig fue escenario el jueves del espectáculo Música Eterna: cançons, danses i memòria des del patrimoni i la tradició, a cargo de Capella de Ministrers, que puso el broche final a los Encontres dedicados en esta edición a la relación entre música y literatura.
El acto se inició con la intervención de Francesc Estévez, director de la Orquestra de la Marina Alta, quien ejerció como conductor de la velada. Estévez explicó que el concierto giraba en torno a la idea de continuidad cultural, destacando “la relación entre música y literatura desde una perspectiva amplia, en la que la noción de texto va más allá de la escritura e incluye la transmisión oral”.

El programa ofreció un recorrido por diferentes formas de expresión musical, combinando danzas instrumentales del Renacimiento, como La Spagna y la Romanesca, con elementos de variación e improvisación. A ello se sumaron canciones de tradición oral ampliamente reconocidas, como Xiqueta meua, La dama d’Aragó o Mareta, vinculadas a la vida cotidiana, así como piezas procedentes de cancioneros históricos y repertorios instrumentales de los siglos XV al XVII, con autores como Diego Ortiz o Lucas Ruiz de Ribayaz.
Según destacó el propio Estévez, la coherencia del programa radica en “la articulación entre repertorios, prácticas y contextos, explorando su continuidad a lo largo del tiempo”.
La propuesta se enmarca en la trayectoria de Capella de Ministrers, formación fundada en 1987 por Carles Magraner y dedicada a la investigación, recuperación e interpretación del patrimonio musical histórico. En esta ocasión, el grupo contó con la participación de Carmina Sánchez a la voz, Carles Magraner a la viola da gamba e Ignasi Jordà al clave.
El acto concluyó con la intervención de la concejala de Cultura, Ana Gallart, y el alcalde de Beniarbeig, Juanjo Mas, quienes hicieron entrega de obsequios de agradecimiento tanto a Capella de Ministrers por su participación como a la Fundació Baleària por su apoyo a esta edición. El reconocimiento a la entidad patrocinadora fue recogido por su gerente, Ricard Pérez.








