La Mancomunitat de Serveis Socials de la zona aborda el fenómeno en las II Jornades Socioeducatives
La agudización del fenómeno de la soledad no deseada en el ámbito rural, constatada en los recientes estudios como algo diferenciador respecto a lo hasta ahora observado en las grandes ciudades, ha motivado a la Mancomunidad de Servicios Sociales de Pego i les Valls a dedicarle las II Jornadas Socioeducativas.
La problemática ha sido abordada por especialistas en la materia, como la pediatra del centro de salud de Pego, Daniela María Capurro; el coordinador de Deportes del Ayuntamiento de Pego, Josep Llorca; la orientadora del IES Enric Valor de Pego, Lucía Fullana; y la psiquiatra divulgadora en salud mental y escritora, Maria Velasco.

Esta última ha puesto en valor su experiencia como psicoterapeuta a través de talleres de terapia y mentoring, advirtiendo de la potencial peligrosidad de las consecuencias de la soledad no deseada para la salud mental de los más pequeños, tanto desde el plano físico, al aumentar la mortalidad, como a la hora de afrontar el aprendizaje con un estado de ánimo óptimo para mostrarse receptivos.
LA RELACIÓN FÍSICA CON LAS AMISTADES COMO ANTÍDOTO
“Tenemos que darnos cuenta de que estamos en un momento social de cambio, donde parece que todo es más fácil y está a un clic, y que estamos más conectados por el hecho de poder hablar por WhatsApp, pero realmente hay algo que se debe mantener de las costumbres de toda la vida, como los momentos familiares, para no dejarles tan solos con las nuevas tecnologías, que parecen ser sustitutas de todo, y facilitar la relación física con los amigos”, manifestó, señalando como uno de los remedios los cenas en familia, para evitar que sus miembros las realicen viendo una serie, que, lamentablemente, suele ser lo que impera en la sociedad actual.

En cuanto a la extensión a los pequeños núcleos de población de un problema que surgió entre las generaciones más jóvenes en las grandes ciudades, a pesar de estar rodeadas de gente, matizó que el mundo rural ya no es el de antes de la llegada de las plataformas de internet. ‘Y no se trata solo de estar con gente, sino de cómo se está con el resto de personas con las que compartes espacio vital, porque hoy en día los niños y jóvenes tienen menos oportunidades de encuentro entre ellos que en otros tiempos, y cuando lo hacen con los adultos, en la mayoría de las ocasiones estos últimos están pensando en otras cuestiones, fruto de la espiral de exigencia que conlleva el mundo laboral actual’, sentenció, antes de ponerse a firmar ejemplares del libro «Criar en salud mental», del que figura como autora, y que muchos de los asistentes adquirieron

Por su parte, la concejala de Servicios Sociales de Pego, Merxe Bolta, daba la bienvenida a los cerca de ciento cincuenta inscritos en la segunda edición de las jornadas socioeducativas, en las que la mancomunidad del área —que abarca tanto el municipio como Atzúvia, la Vall d’Alcalà, la Vall d’Ebo y la Vall de Gallinera— participaba activamente
“La soledad no surge por no tener personas a tu alrededor, sino por no poder comunicar lo que es importante para ti, o por sentir que las propias opiniones son inaceptables para los demás”, apuntaba, para afirmar que “desde la mancomunidad apostamos por una prevención e intervención integral y multidisciplinar, para acompañar y respaldar a todas las familias que lo necesiten con las herramientas de nuestros profesionales”.

Tal consideración ha sido compartida por la educadora y coordinadora de las jornadas, Raquel Nadal, para precisar que una prevalencia del 25 % de ese segmento de edad declara sentirse en esa situación, según los datos del Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada referentes a 2023. En concreto, según ha detallado: ‘A lo largo de los años hemos podido ir comprobando en nuestra intervención un cambio del modelo familiar que nos ha llevado de atender a familias multiproblemáticas, marcadas por absentismo grave, sobre todo al inicio de la etapa de enseñanza secundaria, falta de rutinas de higiene o bajos recursos económicos, a encontrarnos con progenitores desbordados con horarios laborales infinitos que dificultan una crianza presente. Este último factor, indica, comporta un uso y abuso de las nuevas tecnologías, ya no solo por parte de los más jóvenes, sino también de los adultos, ya sea por trabajo o por la necesidad de desconectar y evadirse’
A todo ello, remarca, se ha unido un cambio en el estilo de crianza, pasando de un estilo mayoritariamente autoritario a otro más permisivo. ‘Y no nos engañemos: tanto uno como el otro son negligencias parentales, dado que los extremos, sea de un lado o del otro, nunca son positivos’, ha concluido.








