La Generalitat Valenciana endurece las restricciones urbanísticas en zonas inundables para adaptar el territorio a episodios climáticos extremos
La Generalitat Valenciana ha iniciado un proceso de revisión profunda del Plan de acción territorial sobre prevención del riesgo de inundación, conocido como PATRICOVA, con la intención de endurecer las restricciones urbanísticas en zonas vulnerables. El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, ha presentado este martes las líneas maestras de esta reforma ante la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, destacando que la medida busca blindar la seguridad de la población ante un escenario climático donde los fenómenos extremos son cada vez más frecuentes.
El ejecutivo autonómico ha encargado los trabajos técnicos a la Universidad Politécnica de Valencia para redefinir los mapas de riesgo. Una de las principales novedades será la ampliación de los periodos de retorno utilizados en los modelos hidráulicos, que pasarán de los 500 años actuales hasta los 2.000 años. Esta decisión responde a la evidencia dejada por la reciente dana de octubre de 2024, que demostró que los escenarios previstos hasta ahora pueden quedarse cortos ante precipitaciones que superan los 500 milímetros.
Como consecuencia de esta actualización técnica, la superficie considerada oficialmente como inundable aumentará de manera significativa respecto a las cartografías vigentes. Esto se traducirá en una ampliación de las limitaciones para construir nuevos desarrollos urbanos en estas áreas, ya que el Consell prioriza la adaptación del urbanismo a la realidad climática actual por encima de la expansión del suelo tradicional.
La reforma se ejecutará de manera escalonada en dos etapas diferenciadas. La primera fase priorizará la actuación en las cuencas fluviales que sufrieron los efectos más devastadores de las riadas del pasado mes de octubre, donde la necesidad de corregir los usos del suelo se considera urgente. En una segunda instancia, los nuevos criterios y metodologías se aplicarán al resto del territorio valenciano para garantizar una protección homogénea y global.
Martínez Mus ha defendido que esta revisión no debe interpretarse como un freno a la actividad económica, sino como una herramienta necesaria para ofrecer confianza a familias, consistorios e inversores a través de la planificación. Según el conseller, aprender de los episodios históricos de inundaciones en la región es una obligación para evitar errores del pasado y asumir la vulnerabilidad del territorio, entendiendo que la seguridad jurídica y física es la única vía posible para garantizar el futuro de los municipios valencianos.






