El Ayuntamiento lo recupera con un plan de inversiones para mejorar la eficiencia y garantizar la sostenibilidad tras 15 años de gestión privada.
La firma del acta de finalización del servicio de abastecimiento domiciliario de agua potable y de alcantarillado entre la concesionaria y el Ayuntamiento ha puesto fin a 15 años de gestión privada hoy, lunes 12 de enero de 2026.
El acto ha contado con la presencia del alcalde, José Ramiro; el concejal de Hacienda, Jordi Ruiz; el gerente de la empresa municipal SINMA, Juan Femenia; y representantes de Aigües de València y técnicos municipales.
«Recuperamos un servicio esencial para el pueblo, con una mentalidad que no busca el beneficio de unos pocos, sino reinvertirlo en mejorar la red y la eficiencia», ha destacado el alcalde, para subrayar que a partir de ahora el servicio será gestionado íntegramente por la empresa pública municipal SINMA, en cumplimiento del acuerdo plenario aprobado por unanimidad. Ramiro ha incidido además en que la filosofía cambia radicalmente, ya que, a su entender, «una empresa privada busca beneficios; nosotros queremos que esos beneficios se reinviertan en el servicio».
En esa dinámica, ha revelado que la red trabajaba con un 63 % de eficiencia, lo que conllevaba pérdidas del 37 % del agua por fugas o rechazo en la planta de ósmosis. Este dato preocupante le ha llevado a manifestar que «estamos tirando agua a la basura y consumiendo más energía, y eso es insostenible económica y medioambientalmente», para establecer como orden de prioridades la mejora de la eficiencia, con el fin de evitar problemas en épocas de sequía y reducir costes energéticos mediante el plan director elaborado. Este, detalla, contempla la sustitución de conducciones antiguas —algunas todavía de fibrocemento— y la instalación de un filtro de carbono para eliminar productos fitosanitarios y reducir la dependencia de la planta de ósmosis, con un gran ahorro de agua y de electricidad.
Ramiro ha insistido en que las tarifas se mantendrán igual a corto plazo, ya que considera que «sería populista bajar el precio ahora y no poder realizar las inversiones que no se han hecho en los últimos años». No obstante, ha abierto la puerta a una posible rebaja a medio o largo plazo, si mejora la eficiencia.
En cuanto a la oficina de atención, ha confirmado que continuará en el Espai Català, con un nuevo teléfono de contacto, aunque las facturas domiciliadas se cambiarán automáticamente a SINMA – Aigües d’Ondara como nuevo emisor. A pesar de esta circunstancia, ha pedido expresamente a los vecinos que no devuelvan el primer recibo, previsto para abril, ya que, según precisa, «es el mismo servicio, pero con gestión pública».
La municipalización del agua ha sido calificada por el jefe del gobierno municipal como una «felicitación colectiva», ya que, a su juicio, «el pueblo de Ondara recupera el control de un recurso propio después de 15 años de privatización. Ahora gestionamos lo que es nuestro, con más eficiencia y mejor servicio».
Por su parte, el responsable de Hacienda, Jordi Ruiz, ha añadido que «esta medida refuerza la gestión pública y sostenible de un bien esencial como es el agua».





