El Ayuntamiento de Dénia va a destinar 36.400 euros a un plan de movilidad destinado a “organizar de manera eficiente los diferentes modos de transporte de la ciudad”. Entre los objetivos, figuran fomentar el uso de la bicicleta, ir a pie y utilizar el transporte público, “así como racionalizar el uso del transporte motorizado”, tal como ha señalado el concejal de Seguridad Ciudadana, Javier Scotto. Se trata de una idea que se viene tratando de aplicar desde hace unos años.
La primera fase ha sido recopilar información sobre la movilidad, el tráfico, la red viaria, planes y estrategias municipales. El estudio se basará en datos como el número de aparcamientos, vehículos y zonas de carga y descarga. También se va analizar el transporte público y otros aspectos que permitan realizar un diagnóstico “cuantitativo y cualitativo” sobre el actual modelo de movilidad de los residentes, turistas y visitantes.
La novedad es que a partir del próximo se va a recoger información de la vía pública mediante cámaras de vigilancia para el conteo de vehículos, bicicletas y peatones en diferentes puntos de la ciudad; aforadores (contadores) de tubo neumático y aforadores automáticos con cámaras para la lectura de matrículas. Los puntos donde se instalen estos dispositivos, “cuya única finalidad es la recogida de datos sin ningún fin sancionador”, estarán debidamente señalizados al público.
Javier Scotto ha destacado que el proceso de diagnosis va a ser “muy participado” e incluye encuestas de hábitos de movilidad en línea, disponible en la web del Ajuntament de Dénia (www.denia.es) a partir de la próxima semana, y telefónica, a una muestra de 400 personas.
Asimismo, la empresa redactora del estudio mantendrá reuniones con todos los agentes implicados en la movilidad de la ciudad: comerciantes, Mercat municipal, asociaciones de familias de alumnado, asociaciones de taxi y vecinales, AEHTMA y Cedma, entre otros.
La previsión del plan de trabajo es que la diagnosis definitiva esté finalizada en noviembre de 2024.
La siguiente fase del proceso será la elaboración del Plan, que estará acabado a finales de marzo de 2025 y recogerá las propuestas para planificar una movilidad más eficiente “que nos permitirán la toma de decisiones”, ha añadido Scotto.
El concejal ha explicado que se pretende lograr una movilidad más sostenible, disminuyendo la contaminación y el consumo energético así como el consumo de espacio público. Pero también una movilidad más inclusiva, con accesibilidad universal de aceras y espacios públicos y un transporte público accesible y adaptado a todos los segmentos sociales, es otro de los retos planteados.
Otros objetivos son lograr una movilidad más segura -disminuyendo los accidentes- y más eficiente -con tiempos competitivos en el transporte público, por ejemplo-.







