El bar Imperial, un referente de la hostelería del Centre Històric de Xàbia, ha echado el cierre, al menos temporalmente, y pone fin a una etapa de casi 34 años bajo la dirección de Margarita y su esposo, José Andrés. Es un adiós cargado de recuerdos y emociones, pero también un hasta luego, porque la familia prepara un nuevo proyecto hostelero junto a su hijo Patrick.
«Hemos crecido juntos, hemos tenido hijos y la gente de aquí es una maravilla. Es como una familia», explica Margarita, que se lleva consigo innumerables recuerdos de los años vividos al frente del negocio y agradece, emocionada, las muestras de cariño recibidas por parte de clientes y compañeros del sector. Casi tres décadas y media de trabajo, esfuerzo y vivencias compartidas que han convertido el bar en mucho más que un establecimiento hostelero.
Margarita ha escogido este momento para despedirse y ahora la familia mira hacia delante con ilusión y prepara un nuevo negocio que conservará la esencia del Imperial, incluida su carta. «No es una despedida, es un hasta luego o hasta pronto», asegura Margarita.






