La Marina Alta ofrece ‘una amplia paleta de colores que hay que aprovechar’ para dotar los mercados de identidad
Producto fresco y un territorio muy marcado. Dos elementos que el periodista y divulgador gastronómico Paco Alonso considera decisivos a la hora de analizar la salud del Mercado Municipal de Dénia. Autor del libro La cultura del Mercado, se ha mostrado maravillado por los usos que se le dan. “Es apoteósico”, indicaba el viernes durante un acto celebrado en la Biblioteca Juan Chabás de Dénia. No auguraba, en cambio, un futuro nada alentador para los mercados.
A pesar de ser uno de los grandes ejes de la civilización mediterránea “y el centro de nuestra cultura”, Paco Alonso no se mostraba optimista ante un panorama marcado, entre otras cosas, por los cambios en los hábitos de consumo. También por la transformación de los mercados tradicionales en mercados turísticos, donde los puestos de comida para llevar, recuerdos o productos atractivos y exóticos ganan terreno al producto fresco y de temporada. Han cambiado los usuarios de los mercados y la función social que ejercían se diluye. Y además, advertía, muchos puestos de pescaderos, carniceros o charcuteros cierran porque no hay relevo generacional.

Modelos diferentes y utilidades que dan respuesta
Alonso analizó diferentes modelos de mercado. En muchos casos, indicaba, la gastronomía está sosteniéndolos y facilitando que haya una interacción entre los productores y los bares, que ponen sus planchas al alcance de los consumidores. Encontrar el equilibrio no es fácil. Hay que proteger al productor y aprovechar la riqueza del territorio para abrir puertas, explicaba el autor, así como dotar a los mercados de utilidades que den respuesta a las necesidades reales de la sociedad actual.
En Dénia, el mercado lleva la marca de un territorio -la Marina Alta- con argumentos suficientes para continuar haciendo de él un lugar de encuentro con la ciudadanía. También entre productores, vendedores y hosteleros. “Tenéis otra joya”, remarcaba Paco Alonso, “el Mercado del Riurau de Jesús Pobre”, que puso de ejemplo de creatividad, apoyo al pequeño productor, protección del territorio y salvaguardia del patrimonio.

Dénia, eje de la gastronomía de la Comunidad Valenciana
Dotar de identidad a un mercado es un paso importante para garantizar el futuro de un espacio de memoria y cultura, señalaba el periodista durante la conversación, una actividad organizada por la Oficina de la Innovación y la Creatividad del Ayuntamiento de Dénia dentro del programa ‘Dénia, Ciutat del Pensament’. “Pensad que el mercado es una cara para maquillar y aquí”, añadía Alonso en alusión a la riqueza agroalimentaria y gastronómica de la comarca, “tenéis una amplia paleta de colores para hacer muchas cosas”. “Sois el eje de toda la Comunidad Valenciana en el ámbito de la gastronomía”, puntualizaba.







