Miles de vecinos se concentraron el miércoles en Dénia, Xàbia , Calp y Teulada para mostrar su solidaridad con Ceuta ante su crisis migratoria, en unos actos reivindicativos que combinaron la defensa de la unidad territorial de España. Hubo además duras proclamas y críticas contra el ejecutivo central. Hubo algunos momentos de tensión y abucheos institucionales en Calp debido a la polarización política en torno a la convocatoria.
Los actos fueron convocados por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), aunque el Ayuntamiento de Dénia no se adhirió. No obstante, PP y VOX hicieron un llamamiento a través de las redes sociales y los medios de comunicación para que la gente asistiera a la movilización. Por el contrario, el alcalde, Rafa Carrió, de Compromís, difundió un video afirmando que este tipo de acciones deben surgir desde el consenso entre las diferentes sensibilidades municipales. El alcalde sostiene que el Ayuntamiento debe mantenerse como un espacio de encuentro y convivencia, incluso cuando existen diferencias políticas, y no convertirse en un escenario de confrontación. Por eso, aclaró que el Ayuntamiento de Dénia no ha convocado oficialmente ninguna concentración para el Día de Ceuta ni se ha adherido a la propuesta de la FEMP. Sin embargo, Carrió insistió en que esta decisión no supone permanecer al margen de la situación. En este sentido, ha reafirmado el apoyo de Dénia a la ciudadanía ceutí y ha defendido una postura firme frente a cualquier discurso que fomente el odio o el racismo.
“INVASORES A MONCLOA”
La plaza de la Constitución de Dénia se abarrotó de vecinos y residentes procedentes de otras comunidades autónomas que aún se encuentran de vacaciones, en respuesta a la convocatoria de apoyo a la ciudad autónoma de Ceuta. El acto transcurrió en un clima de elevada intensidad reivindicativa, centrado en la defensa de la unidad territorial de España, y estuvo marcado por la presencia de numerosas banderas españolas -colocadas sobre los hombros o atadas a la cintura-, alguna bandera ceutí en menor medida, y decenas de pancartas, carteles y proclamas.
Dos ideas principales sobrevolaron la concentración: el respaldo a Ceuta y las críticas a la gestión del Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez ante la crisis migratoria. Entre las proclamas exhibidas y coreadas se sucedieron mensajes como “España es Ceuta”, “Invasores a Moncloa”, “Ceuta no se vende”, “El pueblo salva al pueblo”, “Ceuta estamos contigo”, “España se defiende”, “Ceuta no se vende, se defiende”, “Ceuta sí, Sánchez no”, “Dénia con Ceuta”, “Pedro dimisión”, “España unida jamás será vencida” y “Gobierno dimisión”, además de escucharse insultos dirigidos al presidente del Gobierno. Destacó especialmente una pancarta de gran tamaño con el lema “España es Ceuta”, situada en las escalinatas del Ayuntamiento y recibida con aplausos y cánticos. Otros carteles incluyeron referencias a la presencia del Ejército en la ciudad autónoma.
Durante el acto, que combinó aplausos y consignas continuas, una de las asistentes dio lectura a un manifiesto elaborado por la Asociación Civil Pro Ceuta con el objetivo de otorgarle un carácter no partidista. En el texto se transmitió a la ciudadanía ceutí que “no estáis solos” y “Ceuta no se vende”, exigiendo al mismo tiempo “seguridad y un trato justo con Ceuta”.
La movilización contó con la presencia de representantes políticos locales. El grupo municipal del Partido Popular acudió casi al completo, encabezado por su portavoz y líder, Pepa Font, junto a otros militantes de la formación. Por parte de Vox, asistió su portavoz en Dénia, Félix Redondo, acompañado de miembros y simpatizantes de su partido.
Posteriormente, Vox emitió un comunicado en el que calificó de “inadmisible” que PSPV y Compromís no se hayan adherido al apoyo a Ceuta mientras sí lo hacen y se movilizan por cuestiones relativas a Palestina. La formación argumentó que “no se puede exigir solidaridad a miles de kilómetros y negársela a ciudadanos españoles disfrazando de odio la defensa de Ceuta, de nuestras fronteras y de nuestra seguridad”, sentenciando que “defender Ceuta no es odio” y que “quien calla ante Ceuta mientras se manifiesta por Palestina demuestra cuáles son sus prioridades”. Asimismo, Vox Dénia exige al Gobierno de España el refuerzo efectivo de la frontera y una respuesta firme ante la presión migratoria irregular.
MUNICIPIO DE “CONVIVENCIA Y ACOGIDA”
Entre 1.000 y 1.300 personas se concentraron en el entorno del Ayuntamiento de Xàbia, albergando la mayor movilización de la jornada en la comarca. La plaza y los accesos próximos quedaron prácticamente abarrotados, con numerosos asistentes ocupando también buena parte del espacio situado junto a la iglesia de Sant Bertomeu.
La llegada de público fue constante durante los minutos previos al inicio del acto, lo que provocó que algunas personas tuvieran dificultades para aproximarse hasta el punto central de la concentración. La elevada afluencia repercutió asimismo en el tráfico del casco urbano, registrándose colas para acceder a las zonas de estacionamiento y parkings que se encontraban prácticamente completos.
Durante la concentración intervino la alcaldesa de Xàbia, Rosa Cardona, cuyo discurso fue recibido con numerosos aplausos. Cardonal optó por no leer un discurso institucional y centró sus palabras en transmitir solidaridad con Ceuta y sus habitantes, reivindicar la defensa del territorio nacional y reclamar la necesidad de disponer de medios suficientes para afrontar situaciones como la que atraviesa la ciudad autónoma. Dijo que Xàbia es un municipio de convivencia y acogida. Y ha recordado “el drama que vive cada persona que cruza una frontera”.
ABUCHEOS EN CALP
Alrededor de 400 personas -según las estimaciones de la Policía Local- se concentraron en la plaza Miguel Roselló para apoyar la convocatoria impulsada por la Federació Valenciana de Municipis i Províncies y la Federación Española de Municipios y Provincias. La alcaldesa, Ana Sala, leyó el comunicado institucional pero en la comitiva no había ningún representante de sus dos socios de gobierno, PSPV y Compromís, que habían comunicado su no asistencia.
Sala trasladó un mensaje de cercanía y solidaridad a los vecinos de Ceuta, señalando que se trataba de dirigirse a «personas» y a «familias» que, más allá de cualquier consideración política, atraviesan desde hace semanas una situación que la alcaldesa calificó de insólita. El acto se vio interrumpido por gritos y muestras de discrepancia entre parte de los asistentes, lo que llevó a Sala a no poder concluir la lectura del manifiesto. Según testimonios de personas que estaban en la concentración, se oyó gritos de “fuera invasores” , “dónde están tus socios de gobierno” e insultos contra el presidente del gobierno central, Pedro Sánchez.
Ante esta situación, Ana Sala cedió la palabra a una mujer natural de Ceuta que está actualmente en Calp y un hombre nacido y residente durante varios años en la localidad. Los dos relataron en primera persona la situación que atraviesa la ciudad autónoma en las últimas semanas.
Aunque no estaban en la comitiva institucional, dos de los concejales del Grupo Municipal Socialista asistieron al acto a título individual, “desde la prudencia y la empatía, sin siglas y sin pancartas, con la única intención de acompañar”, según han señalado en un comunicado oficial emitido una vez terminado el acto. Ante la situación creada por algunos de los asistentes, los representantes socialistas optaron por marcharse y abandonar la plaza. En el escrito aseguran que “los ceutíes no están solos ni lo van a estar. Y lo decimos sin renunciar a lo que somos: la solidaridad con Ceuta no es incompatible con el respeto a la dignidad de toda persona ni con la confianza en el Estado de derecho, que es exactamente lo que separa a una democracia de un altercado”.
Según este comunicado, los dos concejales “se marcharon, avergonzados, cuando padres y madres de familia corearon insultos hirientes contra los máximos representantes institucionales delante de sus propios hijos, y después de escuchar cómo se abucheaba a la alcaldesa mientras leía un manifiesto que, en teoría, todos los presentes compartían”.
Los socialistas cuestionan las formas. “Un movimiento cívico”, apuntan, “no puede articularse sobre el insulto. Cuando la consigna sustituye al argumento, cuando se abuchea a quien lee un texto de consenso y cuando el dolor de una ciudad se convierte en munición contra un adversario político, lo convocado ya no es un acto de apoyo: es otra cosa”. “Se puede discrepar de un gobierno”, añaden, “con toda la contundencia democrática del mundo. Lo que no se puede es enseñar a un niño de ocho años que así es como se discrepa en España”.
“La solidaridad que sirve”, termina el comunicado, “es la que se convierte en recursos, en competencias ejercidas y en expedientes resueltos. Por eso pedimos coordinación leal y suficiente entre todas las administraciones para reforzar los medios que Ceuta necesita; que las comunidades autónomas, y en particular la Generalitat Valenciana, asuman las competencias que la ley les atribuye en servicios sociales, infancia y acogida en lugar de descargarlas sobre los ayuntamientos”.















